Un fútbol, dos caras, dos culturas

El hotel Kwa Maritane de la reserva natural de Pilanesberg
Domingo 24 Octubre, 2010

Un fútbol, dos caras, dos culturas

Mañana previa al partido de liga Mamelodi Sundowns & SuperSport United. Como en todos los encuentros que disputamos en casa,  nos concentramos en la ciudad de Pretoria. Despues de desayunar realizamos una breve sesión de entrenamiento en un campo de fútbol próximo al hotel.

Vamos caminando, entre edificios y coches, durante el trayecto levantas la mirada y ves un cartel como este, no dejas de sorprenderte y preguntarte ¿Cómo he llegado hasta aquí?  A nuestra llegada a las instalaciones nos encontramos con un montón de niños aclamando a los jugadores, todos ellos de color, estaban allí porque tras nuestra sesión de entrenamiento disputaban un partido.

Sus rivales también estaban allí, pero éstos, a diferencia de los primeros, no aclamaban a los jugadores, me llamaba una cosa la atención: Eran todos blancos. Una vez terminada la sesión, mientras realizábamos ejercicios de estiramientos, estuve echando una ojeada al calentamiento de los dos equipos.

Los niños de color calentaban todos juntos, en varias filas, era una auténtica coreografía, cantaban y se movían todos ellos a la vez. El entrenador, también de color, sentado en el banquillo, les observaba pero no participaba. Mientras, al otro lado, sus rivales calentaban dispersos, cada uno a su manera, ocupando un espacio diferente en el campo, callados, en silencio.

Solo hubo un único momento en el cual pude ver cierta conexión en el grupo, fue justo antes de comenzar el partido, cuando se disponían a rezar. Entusiamo y alegria contra la tristeza y la apatía. Era lo que me transmitía aquel momento, un fútbol, dos culturas.

Todos los que estábamos alli nos dimos cuenta de la situación, la diferencia de cultura y en definitiva de conducta, bien dentro o fuera del terreno de juego era abismal, eran dos mundos diferentes. Algunos de nuestros jugadores se reían y en tono jocoso se comentaban riéndose unos a otros: “Integración”.

Para le gente de color el fútbol es un regalo, una oportunidad de disfrutar. Son felices en el terreno de juego y en el graderío, acuden al estadio a disfrutar. El noventa y nueve por ciento de los espectadores que acuden al estadio a presenciar un partido de fútbol son de color, hay que observar con mucho detenimiento los graderios para ver una persona lo que se dice de raza blanca. El fútbol o soccer como lo llaman aquí, es el deporte de los negros mientras que el rugby es acaparado por los blancos. Quizás por esa razón aquellos niños permanecían impasibles a la llegada de nuestros jugadores.

Johannesburgo, Domingo 19 de septiembre de 2010 (Sudáfrica)