Recuerdos del pasado “Zorionak eta urte berri on 2010-2011”

Antes de coger el avión y salir para rumbo a París, donde hacía escala para volver a casa a pasar las navidades, el jueves 23 de diciembre de 2010 fui a almorzar con Molly y Siyanda al Gran Central , un restaurante de Melrose Arch. Las dos chicas que veréis en el vídeo, son dos de las monitoras del gimnasio Virgin Active de Melrose Arch al que suelo acudir a diario.
Era el último día de trabajo de Siyanda y aprovechando que yo también partía para casa aprovechamos para hacer una comida de despedida. Os dejo un pequeño clip de vídeo de mis dos simpáticas amigas deseando a todo el mundo feliz año nuevo en Euskera. Tuvimos que hacer varias tomas hasta conseguir una buena pronunciación.
Finalmente lo hicieron mejor que yo con el Inglés. Ninguna es supporter de Sundowns, mientras Molly tiene predilección por Orlando Pirates, Siyanda se define por los Kaizer Chiefs. De vez en cuando, cuando el trabajo se lo permite y tienen día libre, procuro darles entradas para que disfruten con sus parejas y sus niños de los habituales derbys cuando nos enfrentamos a estos dos equipos. Si, a pesar de su juventud, tienen dos niños cada una, es algo normal aquí en Sudáfrica.
Como curiosidad comentaros que para ambas, era la primera vez que se sentaban a comer públicamente en un restaurante con un hombre blanco. A pesar de que a diario tienen relación con personas de otro color que acuden al gimnasio, nunca lo han hecho fuera del trabajo.
Cada vez que llego al gimnasio siempre las saludo con el típico abrazo con el que se saludan las personas de color aquí. No hace falta comentar que es la primera vez que reciben esta típica muestra de afecto de un hombre blanco. Todo esto lo sé porque lo pregunte, durante toda la comida miraban nerviosas moviendo la cabeza de un lado a otro, como si estuvieran sintiéndose observadas. Son las secuelas de Apartheid. Tuvimos una conversación muy interesante acerca de la situación pues yo también al igual que ellas me sentía observado sólo que a mi ¡Me daba lo mismo! Aquí a veces uno no deja de sorprenderse.
Como digo siempre, a veces definiría mi experiencia en Sudáfrica como: “Difícil de comprender e imposible de olvidar”.