Un padre no es el que da la vida, un padre es el que da el amor ¡Zorionak!

Hoy no puedo comenzar este día sin desear un feliz cumpleaños al más grande de todos los grandes, al hombre que sin haberle pedido nada siempre me lo ha dado todo. A la persona que seguramente es  la responsable de que haya podido conseguir mi sueño. Un sueño que nunca hubiera sido posible sin su ejemplo.
Un ejemplo de sacrificio y de trabajo y una persona a la que nunca nadie le regaló nada y aún así tuvo la capacidad suficiente para crear un futuro para él y los suyos. Alguien con virtudes, con defectos, pero que nunca jamás tiene una mala intención. Una de esas personas a las que no se le oye quejarse nunca, honesta y generosa como ninguna.
Dicen que la humanidad tiene una doble moral; una que predica y otra que practica, este nunca fue su caso. Sus acciones siempre fueron acordes a lo predicado. La persona con la que crecí escuchando “El que es hombre de noche, es hombre de día”, “Al difunto hay que tratarlo bien en vida”, “Esanlarixe, entzunlarixe izan behar da”, “Agua de noche, barro de dia”, “Dime con quién andas y te diré quién eres”, “Los hijos de mis hijas serán mis nietos, los hijos de mis hijos, serán o no lo serán”, y un sinfín de frases célebres más que han sido como un auténtico libro de cabecera.
Hoy quiero felicitar a alguien que tiene realmente un gran corazón; mi padre, Gonzalo Pascua Ortuzar. Ayer mientras conducía por Johannesburgo, observaba los suburbios marginales situados a uno y otro lado de la carretera y pensaba; la vida es cuestión de suerte.
A todas aquellas personas les ha tocado nacer allí y vivirán condicionadas por ello el resto de sus vidas. Yo hoy puedo decir que soy un afortunado, de tener la gran suerte de haber nacido en la familia en la cual lo he hecho. Tan sólo pido que si algún día tengo un hijo, pueda transladarle todos esos valores que me diste tú.
Hoy quería también decirte que gracias a ti “El Cielo es el Límite”, y que lo seguirá siendo por mucho, mucho tiempo. Zorionak y gracias de todo corazón. ¿La frase para la mañana del día de hoy? Van a ser dos, voy con la primera; “Un padre no es el que da la vida, eso sería demasiado fácil, un padre es el que da el amor” (Denis Lord).
Y la segunda y última; “El valor de un hombre se mide por la forma en que él cría a sus hijos. Lo que les da, lo que les quita, las lecciones que enseña, y las lecciones que les permite aprender por su cuenta” (Lisa Rogers). Desde nuestras instalaciones de Chloorkop como siempre con amor mucho amor Jon Pascua Ibarrola, también conocido como el goalkeeper coach de Sundowns.

Foto: Mi padre Gonzalo y mi madre Begoña. Para ellos, tanto como para mí, el cielo es también el límite. Una leyenda que se ha convertido ya en cosa de familia.