Bloemfontein Celtic 1 Sundowns 3 y de vuelta en Johannesburgo

El equipo que reza con el eslogan de “El Cielo es el Límite” se ha hecho con la victoria en el partido amistoso disputado durante el mediodía de hoy en la ciudad de Bloemfontein. Viaje relámpago el que hemos realizado, ha sido un abrir y cerrar de ojos y lo más parecido a un “lavar y marcar”.
Vuelo de ida a las 08:00 de la mañana del día de hoy, partido a las 13:30 (3 tiempos de 45 minutos) y vuelo de vuelta a Johannesburgo a las 18:30. En estos momentos me encuentro en el avión, escuchando “Everytime you go away” (canción que llevo también tatuada en mi cuerpo), mientras os escribo.
Muchas caras conocidas en el Bloemfontein Celtic, nuestro rival de hoy. Hasta a 4 ex jugadores de Sundowns he podido saludar durante la tarde de hoy, jugadores con los cuales he convivido en diferentes etapas de Sundowns. Uno de ellos era Bongani, aquel portero procedente de nuestra academia que estuvo una larga temporada entrenando con nosotros durante mi segundo año en el club.
Os dejo un enlace a un vídeo de una sesión de entrenamiento en la cual aparece (es el último, el que cierra el grupo) para refrescaros un poco la memoria y ver si lo podéis recordar:
Tras el amistoso de hoy mañana dispondremos de un día libre y el martes por la mañana, a eso de las 09:30 horas, volveremos a los entrenamientos en nuestras instalaciones de Chloorkop. ¿La frase para la noche de hoy? “En el futbol la profesionalidad no depende de la categoría ni del sueldo, depende de la dedicación y el trabajo” (Vía Javier Sernández).
Desde el cielo sudafricano, en algún lugar entre las ciudades de Bloemfontein y Johannesburgo como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido como Jon Pascua Ibarrola.

Foto: Durante la noche de ayer con mi camisa de “matar”. Con esa que muy mal se tiene que dar la cosa para que no me lleve trofeo. Una “oreja” cuando menos tengo asegurada, y a nada que me ayuden un poco los banderilleros y el picador estoy dando vuelta al ruedo. Si no es que lo estropeo con la muleta y dudo a la hora de matar. No obstante ¡Siempre quedará el descabello!