Victoria frente al Moroka en el primer partido de la Cape Town Challenge

Sundowns dio ayer comienzo a su participación en el torneo amistoso de la Cape Town Challenge Cup de Ciudad del Cabo con una victoria por la mínima frente al Moroka Swallows. El único gol del partido fue conseguido por nuestro centrocampista Teko Modise de penalti, a escasos 10 minutos de la finalización del partido.
La portería estuvo defendida por nuestro portero internacional ugandés Denis Onyango que volvía al equipo tras jugar con la selección de Uganda y ganar (2-0) al combinado de Mauritania en partido clasificatorio para la próxima Cosafa Cup. Wayne Sandilands ocupó plaza en el banquillo mientras que Thela Ngobeni y Kennedy Mweene quedaron fuera de la convocatoria. En el otro de los partidos del torneo el Bidvest Wits se impuso al anfitrión Ajax Cape Town por 3 goles a 1.
Durante la tarde del domingo cerraremos nuestra participación en el torneo enfrentándonos a los de Ciudad del Cabo y nada más finalizar volveremos en avión a la ciudad de Johannesburgo. Respecto a las novedades dentro del club destaca la incorporación del altísimo delantero senegalés procedente del Supersport United, Mame Niang, que se vincula a la familia Sundowns para las próximas 3 temporadas. Un delantero que va a ofrecer al equipo algo diferente a lo que ya teníamos y que va a hacer al equipo más competitivo.
A pesar de lo ajustado del marcador en el partido de ayer comentar que el equipo controló en todo momento el partido mostrando una gran superioridad respecto al rival. Nos falta ese pelín de suerte y calidad en los metros finales. Algo que por otro lado escasea en todo el país pues el máximo goleador de la Premier Soccer Leaque, la temporada pasada, tan sólo ha marcado 10 goles. Si, habéis oído bien, con 10 goles Parker, del Kaizer Chiefs, se llevó el “Pichichi”.
En cuanto a mi particular “Ejército de las Tinieblas” comentar que poco podemos hacer con tanto partido, aunque tampoco estoy preocupado pues tras la vuelta a Johannesburgo dispondré aún de 5 días para preparar nuestro primer encuentro oficial que no es otro que los cuartos de final de la MTN8 Cup frente al Platinum Stars.
Esta pretemporada, como casi todas, tengo más kilómetros a cuestas que la maleta del “fugitivo”. Y aunque os parezca mentira, mi primer avión (para viajar) lo cogí a los 31 años. Aunque antes, ya había montado en uno, cuando trabajaba como operario de rampa en el aeropuerto de Bilbao cargando y descargando maletas en ellos. ¡Lo que me ha cambiado la vida! Cada vez que vuelvo a casa, tengo la oportunidad de charlas con los que fueron mis compañeros en el aeropuerto pues son ellos los que se hacen cargo de mis maletas.
Durante mi última estancia, sin ir más lejos, recibí la llamada de uno de ellos, con el que perdí el contacto hace ya más de 10 años. No tenía ni idea de mi aventura en Sudáfrica y le tuve que poner al día. Eso si, lo hice con la versión “corta”, remitiéndole www.jonpascua.com para que se pusiera al “día”. En aquel entonces me conocían por “Jon” y no por el goalkeeper coach de Sundowns pues hace 10 años, no era un entrenador de porteros profesional.
Bueno, miento, era un entrenador de porteros profesional, pero no pagado como tal pues trabajaba en un club pequeño. Si no recuerdo mal, 240 euros eran mi salario frente a los 120 del año anterior.  ¡Lo que es la vida! Por suerte la vida me ha ofrecido las dos caras y me ha enseñado a valorar lo que tengo.
Y doy las gracias por venir de donde vengo y por conseguir las cosas tal y como las he conseguido. La satisfacción que uno siente al meterse a las noches a la cama supera sin duda alguna la que tendría si hubiera conseguido las cosas de una manera más sencilla. ¿La frase del día de hoy? “No es que las personas felices son agradecidas, son las personas agradecidas las que son felices”. Desde Ciudad del Cabo como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido por algunos, solo por algunos, como Jon Pascua Ibarrola.
Foto: Con “Bracharli” un clásico de la aventura (portada y arriba). Las vistas desde mi habitación en la sexta planta de nuestro hotel de concentración (sobre estas líneas).