Noizbait de Ken Zazpi y un partido de la Telkom Cup de agonía e infarto

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Noizbait de Ken Zazpi y un partido de la Telkom Cup de agonía e infarto

La familia Sundowns consiguió ayer el pase a las semifinales de la Telkom Cup tras vencer al Amazulu en la prórroga por 2 goles a 1 en una partido de auténtica agonía e infarto que a punto estuvo de acabar en un auténtico drama, y en el que necesitamos acudir a la prórroga para “matar” el partido.
Un encuentro en el que jamás encontramos el “paso” y no estuvimos cómodos, ni con balón ni sin él. Nos adelantamos en la primera mitad, obra de nuestro delantero Malajila y acudimos con esa mínima ventaja al descanso. En la segunda mitad, a pesar de no tener el control del partido, no pasamos demasiados apuros hasta que en minuto 94 recibimos el mazazo del empate y nos vimos obligados a acudir a la prórroga.
Una prórroga en la cual conseguimos marcar durante los primeros minutos de la segunda mitad, por mediación de nuestro centrocampista Kekhana y con ello lograr el billete para la semifinal. En cuanto al resto de partidos de cuartos, el Supersport United venció a Bidvest Wits en su estadio (0-2) y Orlando Pirates goleó al Ajax Cape Towns (4-1).
Hoy se disputará el último de los partidos entre Kaizer Chiefs y Platinum Stars, y a comienzos de la semana que viene, si no estoy equivocado, sabremos cual será nuestro rival en las semifinales de la Telkom Knockout Cup. En fin, pasamos el mal trago y evitamos que el partido de cuartos se convirtiera en un auténtico drama.
Casi cinco años en este país me han dado la experiencia suficiente para detectar estos momentos, que normalmente vienen de lejos. Con Sundowns a 10 puntos del líder, todos los partidos disputados son una final, y uno tiene la sensación que con la primera derrota, esto “explota”.
Ayer mismo, nada mas finalizar la partida al “Dime lo que ves” con Kennedy Mweene, me quede un rato más en una de las mesas del jardín de la piscina del hotel (al que habitualmente llamo mi rincón) para archivar los clips en diferentes carpetas y por temas, tal y como hago siempre. Es cuando de pronto un aficionado, se sentó en la mesa a mi lado, y observando lo que estaba haciendo en el ordenador, me dijo:
– ¿Vamos a ganar hoy?
– Eso espero, para eso hemos venido. Le contesto.
– Es que estoy harto de chorradas, me estoy dejando mucho dinero en este equipo y no tengo tiempo para tonterías. Añadió.
– ¿Cuanto te estas dejando? ¿Cuanto dinero? Le pregunté. ¿30 Rands (2,5 euros), el precio de la entrada?
– No, mucho dinero, estoy alquilando un “Palco VIP” en el estadio, y me estoy cansando de chorradas.
– Y a mi que me cuentas, le contesté. Te importa seguir a lo tuyo, que estoy trabajando.
Esto es algo habitual cuando perdemos, y es el precio que uno tiene que pagar por disfrutar de este tipo de trabajo. Seguramente va incluido en el suelo, aunque no por ello tengas porque “tragarlo”. A veces, los futbolistas y entrenadores, somos un blanco fácil, y parece que todo el mundo tiene derecho a echarte mierda encima porque tengas un buen salario.
A la vuelta del partido, paré en una gasolinera para comprar unos dulces, de camino a mi casa. Mientras me decidía por lo que comía unos jóvenes se me acercaron y me dijeron:
– Se ve que la vida te trata bien, y que tu presidente te paga un buen dinero.
– El conocimiento se paga, por eso el presidente lo hace.
Tras varios comentarios más volví a coincidir en la caja con ellos, y cuando iba a montarme en el coche dijo uno al resto:
– Veis, es un “Cheeseboy” (expresión con la que la gente de color se refiere a los que han tenido una vida fácil y acomodada debido a la situación pudiente de sus familias), está conduciendo un coche que la empresa le facilita.
Es entonces cuando vi que montaban en los suyos, BMW´s de más de 60.000 euros cada uno seguro, donde sólo sus llantas tenían más valor que el Honda que yo estoy conduciendo. El malestar que genera Sundowns cuando pierde, e incluso cuando gana, si no juega bien, siempre se focaliza en el salario de los jugadores y entrenadores, pues todo el mundo sabe que nuestro presidente tiene 3,8 billones, si billones, de dólares de fortuna y paga los mejores salarios de África. Algo a lo que todo el mundo se agarra cuando pierdes, y que es hasta en cierto modo entendible, respetable y perdonable, viendo la miseria que hay alrededor. Muchas veces he pensado en acudir al club para que quiten los logos de Sundowns y de nuestro sponsor de mi coche, porque uno se termina cansando de escuchar siempre los mismos comentarios.
Cansado de los comentarios y de la policía, que te para en cada control para pedirte dinero o ropa deportiva recordándote lo bien que nos paga nuestro presidente. Lo mismo sucede en cada semáforo, es ver el coche de Sundowns y te saltan al parabrisas, gritando el nombre de nuestro presidente a la vez que te piden dinero.
Os aseguro que muchas veces me sale la “vena borde” y me muestro seco, serio, irónico y cortante. Una vena que cada vez sale con más facilidad, seguramente porque son ya más de 4 años con la misma “cantinela”. Que Dios me perdone y me de paciencia para seguir aguantándola, me refiero a la “cantinela”.
En fin, siempre me quedará lo que veis en las fotos, mi entrañable familia Sudafricana y una de las principales razones por las cuales sigo “enganchado” a este club. Hoy, por fin, doy por finalizada una semana complicada, muy complicada, de esas que se viven de puertas para adentro y que quieres que pasen rápido. No obstante siempre me quedará “Noizbait” de Ken Zazpi y la orquesta sinfónica de Euskadi.
Grandes momentos de “vida interior” y la canción que estuve escuchando instantes antes de meterme en el vestuario antes de dar comienzo al calentamiento realizado ayer con Kennedy Mweene, que por cierto, fue el hombre que defendió la portería de Sundowns. “Noizbait”, palabra en euskera; su traducción al castellano vendría ser “Algún día”.
Una canción que me recuerda a mi hermano Unatx, y que este pone a menudo en su ordenador con el volumen a tope, ambientando el hogar dulce hogar de nuestro Bermeo natal. Os dejo un enlace para que podáis disfrutarla:  https://www.youtube.com/watch?v=2P50EvfsNbI
Una canción que siempre le pido volver a poner cuando estamos juntos. Una canción que adoro y que dice lo siguiente:
“El silencio me pregunta dónde estás a cada instante, gritando tu nombre mil veces cada instante. La hoja del calendario me ha mostrado cuántas noches he pasado insomne desde que tú no estás. Distanciémonos, me dijiste en llanto un día, seguro que tendremos nuestra oportunidad un día. Desde entonces sin rumbo inmerso en tormentas internas remo esperando un mensaje tuyo. Búscame en las noches sin estrellas, guíame a tu costa un día. Llegaré siguiendo las luces, llegaré volviéndolo a intentar algún día, regresaré volviéndolo a intentar. Algún día volveré, cerrando los ojos sintiéndote cerca, algún día. Búscame con tu farol, guíame a la costa. Volveré siguiendo las luces, llegaré volviéndolo a intentar. Algún día volveré, te hallaré al cerrar los ojos, sintiéndote cerca”.
Dedicada a mi hermano Unatx, porque es también parte de mi familia, de mi gran familia, y no por aquello de ser mi hermano. Tal y como he dicho en muchas ocasiones, no creo en la llamada de la “sangre”. ¿La frase del día de hoy? “Que nunca te falte el camino que te lleva, la fuerza que te levanta, el amor que te humaniza, y la razón que te equilibra (Lou Witt). Desde la ciudad de Johannesburgo, a este otro maravilloso lado del mundo llamado África, que consume tanto como enamora, como siempre con amor mucho amor, el goalkeeper coach de Sundowns, ese al que algunos, solo algunos, realmente unos pocos, conocen como Jon Pascua Ibarrola.
Domingo, 26 de octubre de 2014. Johannesburgo (Sudáfrica).