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Cada pensamiento una acción, cada acción una consecuencia, por M. Ruiz

Por segunda vez me atrevo a invadir el espacio del goalkeeper coach de Sundowns, para compartir con todos algunas reflexiones sobre lo que ha sido y está siendo mi adaptación como entrenador de porteros a un nuevo país, a una nueva cultura, a una forma distinta de entender el fútbol: Tailandia, antigua Siam, Prathet Thai, o como dice su traducción… “País de Gente Libre”.
Este es el paraíso que encontró la etnia Thai huyendo de China hace más de dos milenios. Un país rico en olores y colores, playas de arena blanca, selva monzónica, y personas de trato afable. Un país de casi 64 millones de personas, en donde el 95%  procesa el Budismo, y donde más de dos millones de personas son residentes extranjeros.
Regida por una monarquía constitucional bajo Junta Militar, por la dinastía Chakri desde 1782, el rey Rama IX, ha reinado desde 1946, y es el jefe de estado con más largo reinado en el mundo y el de mayor reinado en Tailandia en la historia de esta.
Pues en este país me encuentro, fruto del acuerdo con el club Navy FC, de la Thailand Premiere League, una liga que vengo siguiendo hace unos años, y que continua su crecimiento a base de contratos televisivos y los recientes “éxitos” de su selección nacional (Campeona de la Suzuki Cup 2015, competición del sureste asiático).
En mi afán de descubrir y conocer otras realidades futbolísticas, me planteé hace unos años salir de Europa. Asia y Oceanía siempre han sido continentes que me atrajeron, no sólo en lo futbolístico, sino en cultura, y así pues, comencé a seguir varias ligas en el propósito de no presentarme aquí un día si conocer nada al respecto. Como indica el título, lo pensé y manos a la obra. No hay nada como llevar a cabo un pensamiento.
Han sido muchos esfuerzos personales y familiares, en forma de tiempo, los que he dedicado a estar al día de cada competición, de cada club, de cada movimiento,… y como también indica el título, cada acción reporta una consecuencia. Algunas personas me felicitaron por esta “aventura”, pero yo nunca la catalogué así.
Según la RAE, aventura tiene cuatro acepciones que vendrían al caso: Acaecimiento, suceso o lance extraño…..lo que sería extraño es que no hubiese encontrado un equipo donde desarrollar mi labor tras horas de dedicación.; Casualidad, contingencia……desde luego, será cualquier cosa, pero casualidad no. No me ha sobrevenido de forma imprevista, he perseguido lo que creía que me ayudaría a crecer, he creído en la fuerza de la constancia y en el poder de la convicción.
Empresa de resultado incierto o que presenta riesgos…..resultado incierto es cuando pretendes que un objetivo sea como tú deseas, pero no hay incertidumbre si afrontas las cosas como pasan, son retos y no propósitos los que nos deben alentar en el camino. No hay incertidumbre si asumes que la vida es un ir y venir de acontecimientos. Por otro lado, existe riesgo cuando te amarras a algo y lo desconocido te causa miedo, pero nunca hay riesgo en la elección de un camino, ya que siempre estarás en la senda correcta de alguna meta.
Relación amorosa ocasional…..craso error, lo mío con el fútbol no es amor de una noche de verano, no es eso de aquí te pillo, aquí te mato; de salimos, lo dejamos y seguiremos siendo amigos, no. Lo mío viene de lejos, es esa relación que se inicia desde muy joven y que de simple atracción se perpetúa en el tiempo, y con los años, se convierte en puro amor.
Por tanto, llamemos a las cosas por su nombre, y tengamos en cuenta que la vida no es lo que es, es lo que queremos que nos parezca.
Así puedo decir, que el club en el que estoy pertenece a las fuerzas armadas, en concreto representa a la Marina, club modesto y con poca masa social que le arrope, pero goza de recursos mínimos para afrontar el trabajo diario con garantías de éxito.
Sattahip es una pequeña ciudad en el centro de una extensa base militar, situado en el golfo de Tailandia entre las turísticas y futboleras ciudades de Pattaya y Rayong, y siendo el equipo un recién ascendido, el objetivo no puede ser otro que mantener la categoría. De momento, mis ocupaciones principales son la preparación de las sesiones de trabajo y el aprendizaje del idioma, al menos, lo básico para poder comunicarme, no ya con los locales, sino con mis porteros.
He de decir que gracias a que el fútbol es universal podemos trabajar, pero es indudable que necesitamos de una comunicación verbal para poder progresar de forma más rápida y eficiente. Por supuesto, ya tengo mis anécdotas, como aquella noche que tuve que esperar para dormir que mi visitante, una salamanquesa psicodélica (ese es su nombre), abandonase mi cama; o aquella noche que para ir haciéndome a la gastronomía del país pero sin pasarme, pedí algo ligerito como una ensalada “Nam Tok” y no sé si el picante era más fuerte al entrar o al salir.
Como veis esto va a dar para mucho. Un país por descubrir y mi mensaje de perseverancia en los retos. Si el tiempo me lo permite, me adentraré más en la cultura  y forma de trabajo e iré compartiendo con vosotros anécdotas y curiosidades. Finalmente, pediría a Jon que pusiese música a estas letras, ya que seguro sabrá enriquecer su lectura de forma apropiada. Gracias por dedicar vuestro tiempo a leer estas reflexiones.
Un porteabrazo @MartinRuiz_GkC
Querido Martín Ruiz, no dejare pasar la oportunidad que me brindas de poner música a estas tus letras. Nada como “Home” de Brian McKnight para acompañar este interesante texto. Home (hogar, casa), algo que con el paso de los días, comenzarás a echar de menos.
Para todos aquellos interesados en leer la primera aparición de Martín Ruíz en la firma invitada, adjunto también el enlace:  “Agua fresca sobre tierra fértil” Por mi amigo Martín Ruiz ¡Que gran tipo!