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Cuando las expectativas del mister se hacen realidad, por Javi Blanco

El propósito de este artículo es ver como las expectativas del entrenador pueden afectar la proyección de algunos jugadores dentro de la plantilla, sobre todo, cuando éstas están por debajo de los jugadores. Intentaremos ver como los juicios de los entrenadores acerca de sus jugadores pueden influir tanto en la ejecución como en sus comportamientos. Concretamente nos centraremos en cuatro apartados:
1. El proceso por el cual los entrenadores crean expectativas acerca de los jugadores individualmente.
2. Como tales expectativas influyen en el comportamiento del entrenador.
3. Como el comportamiento del entrenador puede afectar la ejecución y el bienestar psicológico de sus jugadores
4. Como la ejecución y el comportamiento de los jugadores pueden, en última instancia, satisfacer las expectativas originales de los entrenadores.
El proceso de expectativa-ejecución. Las expectativas que forma el entrenador acerca de la habilidad de sus jugadores pueden servir de profecías que determinan el nivel de éxito que alcanzará cada jugador. Propongamos unas secuencias que pueden ocurrir en ambientes de las plantillas.
El entrenador se forma expectativa. El entrenador desarrolla expectativas acerca de cada jugador, expectativas que predicen el nivel de ejecución y el tipo de comportamiento que el jugador tendrá durante el año.
Las expectativas de los entrenadores afectan su comportamiento. Las expectativas del entrenador tendrán influencias en el trato que dispense a los jugadores individualmente. Esto es, el comportamiento del entrenador hacia cada jugador diferirá de acuerdo con las creencias que el entrenador tenga acerca de la competencia del jugador.
El comportamiento del entrenador afecta a la ejecución y la conducta de los jugadores. La forma que el entrenador trate a cada jugador afecta la ejecución de éste y su nivel de aprendizaje. Además, una información diferencial indica a cada jugador lo que cada entrenador piensa acerca de su competencia. Esta información afecta el auto concepto del jugador, a su motivación de logro y a su nivel de aspiración.
La ejecución del deportista confirma las expectativas del entrenador. El comportamiento y la ejecución del jugador cumplen las expectativas del entrenador. Este hecho refuerza las expectativas originales del entrenador y el proceso continúa.
Algunas Recomendaciones
En lo anterior aportado de forma amena se ha intentado informar en qué manera el comportamiento en el proceso y las expectativas de los entrenadores pueden afectar la ejecución y el desarrollo de los jugadores en sus equipos. Esta información puede y debe utilizarse para fomentar interacciones positivas entrenador-jugador.
Pongamos algunas recomendaciones para que se utilicen en las evaluaciones del entrenador y tal vez en su propio comportamiento dentro de una posible modificación en su ámbito deportivo.
Los entrenadores deberían de determinar cuáles son las fuentes de información a consultar para formarse expectativas de cada uno de los jugadores en la pretemporada o a inicio de la misma. Por regla  general, las fuentes basadas en la ejecución suelen ser los predictores o indicadores más fidedignos.
– Los entrenadores deberían comprender que sus evaluaciones iniciales sobre la competencia de los jugadores pueden ser imprecisas y necesitar por ello de ser revisadas continuamente a medida que avanza la temporada.
En el transcurso de los entrenamientos, los entrenadores tienen que estar al corriente de la cantidad de tiempo que los jugadores dedican a actividades no vinculadas a la destreza. Es conveniente que los entrenadores se apoyen en el resto del cuerpo técnico y registren el tiempo que los jugadores dedican a practicar las ejecuciones deseadas.
Los entrenadores deberían asignar actividades instruccionales que den a todos los jugadores la oportunidad de mejorar sus destrezas para alcanzar el máximo rendimiento a sus capacidades. (p.e, una vez finalizada la sesión se quede a realizar unos minutos extras de cualquier tarea para mejorar sus capacidades individuales).
Como regla general deberían insistir en la mejora de la destreza como medio para la evaluación y refuerzo de los jugadores individualmente, más que en el uso absoluto de la ejecución. En función del grado que el entrenador sepa transmitir a sus jugadores la idea, según la cual, todos sus jugadores son capaces de mejorar sus destrezas en la ejecución, independientemente del nivel que presenten en la actualidad, podrán comunicarse expectativas positivas para todos y cada uno de los jugadores de la plantilla.
Es muy importante que los entrenadores examinen más puntualmente la conducta de entrenamiento como uno de los principales factores que afectan la ejecución y el desarrollo psicológico de los jugadores, sobretodo en edades de formación.
Javi Blanco @blancobenitez http://fcojavierblancobenitez.blogspot.com