A por el asalto de la República del Congo y el pase a la siguiente ronda

Todo listo y preparado para nuestro importantísimo partido de la Champions League de África frente al campeón de liga de la República Democrática del Congo, el todopoderoso TP Mazembe. Como en la famosa película de “Los Inmortales”, al final del partido ¡Tan solo podrá quedar uno!
Ayer realizamos nuestra última sesión de entrenamiento en el escenario del partido y nos llevamos la agradable sorpresa de que el césped artificial es de nueva generación, muy parecido a la hierba natural (salvando las distancias), y que nada tiene que ver con el que nos encontramos en las Seychelles o el del Nike Center de Soweto en Johannesburgo, en el cual estuvimos entrenando este mismo jueves con objeto de aclimatarnos.
Dispuse de escasos 20 minutos para realizar el calentamiento, y me decidí por trabajar un sinfín de acciones de técnica aplicada en espacios reales, aprovechando que disponía de medio campo. Por primera vez en lo que llevamos de temporada hemos viajado con 3 porteros en una competición oficial, con lo que el joven Thela Ngobeni ha sido el único componente de mi particular “Ejército de las Tinieblas” que se ha quedado en casa.
Se espera una afluencia de público espectacular y un lleno total en un estadio que esta situado en una barriada muy humilde y muy habitada. Ayer, al paso del autobús entre sus estrechas calles fue un auténtico espectáculo, y tuve la oportunidad de disfrutar de la auténtica África ¡La real one! No cambiaba este partido por ningún otro en el mundo, ni por un Real Madrid & Barcelona o una final de la Copa de Mundo.
Lo de hoy, en ese estadio, tengo la sensación de que va a ser único y una experiencia que no olvidaré en la vida. Desde nuestra llegada nuestro autobús esta siendo escoltado por soldados en todo momento, facilitando nuestro acceso al hotel y al estadio. Es difícil explicar todo lo que he tenido la oportunidad de ver a un lado y otro de la carretera, pero os aseguro que es algo impresionante. Gente gritando a nuestro paso, haciendo el gesto con la mano como si nos cortaran la cabeza, e incluso sacando la “manita” como diciendo que nos van a meter cinco.
Nuestros jugadores, que son también muy graciosos y se toman estas cosas con muy buen sentido del humor, se pasaban también la mano por la garganta provocando de manera graciosa a los aficionados con el mismo gesto. Hoy, tengo la sensación de que va a ser una auténtica batalla, un partido bronco, sucio, muy trabado, y con gran cantidad de balones colgados al área. ¡Me encanta! Sobre todo por ver a Dennis Onyango disputando todos esos balones y ayudando con esa fortaleza que le caracteriza.
Y ¿La verdad? Pues que me encanta ver a nuestros porteros disputando partidos a la “africana”, al igual que hacen cuando se desplazan con sus selecciones o durante nuestros stages de pretemporada a lo largo y ancho de este continente. Es un orgullo terrible verlos trabajar en estos estadios, sobre todo porque uno se da cuenta de que son auténticos guerrilleros y supervivientes.
Algún día, quizás tenga que escribir algo sobre lo que uno siente cuando se encuentra en el túnel de vestuarios, mira a uno y otro lado, y se da cuenta de que está entrenando nada menos que a los números uno de Zambia y Uganda.
Hace un tiempo, sin ir más lejos, cuando recorríamos el túnel de vestuarios del Moses Mabhida Stadium de la Ciudad de Durban, les dije: “No os podéis imaginar el orgullo que siento de poder hacer este paseo cada domingo con vosotros, y como lo voy a echar de menos el día que abandone este país. No son muchos los entrenadores de porteros del mundo que tienen dos internacionales en el equipo”.
Y es que es verdad, y en algún momento incluso dispuse de tres, pues Wayne Sandilands era también llamado por su selección, la de Sudáfrica. Bendita suerte la mía, y la suya, porque tienen un entrenador que lo valora y sabe apreciarlo. Sentir admiración por los jugadores a los que se entrena creo que es una de las mejores cosas que le puede suceder en esto del fútbol a un entrenador.
¿La frase del día de hoy? “Se suele decir que antes de morir tu vida pasa ante tus ojos. Y de hecho es cierto. Se llama vivir” (T. Pratchett). Desde la ciudad de Lubumbashi a este otro lado del mundo como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido por algunos, solo por algunos, como Jon Pascua Ibarrola o el goalkeeper coach de Sundowns.
Foto: Ayer por la noche, con los médicos españoles que se encuentran realizando labores de ayuda en el hospital de Lubumbashi (portada y arriba). El portero del TP Mazembe y de la selección de la R.D del Congo celebrando de esta particular manera un gol de su equipo ¡Dando saltos con el culo! Espero no tener que verlo (sobre estas líneas).