El autoconocimiento y autonomía en los porteros, por David García

A la hora de planificar una sesión de entrenamiento, el entrenador de porteros, se debe asegurar de que cada ejercicio que la compone, cumple con la especificidad que debe ser diseñada. La forma de trabajar con los porteros, tiene que estar identificada con la manera en que piensa el entrenador acerca del juego y debe representar lo que son nuestras ideas. En otras palabras, la planificación se vuelve dependiente de las ideas del entrenador y cada ejercicio debe estar bien estructurado.
Debe desarrollar una capacidad en el portero en lo que se refiere a la búsqueda de los aspectos esenciales de cada movimiento, para que le ayude al mismo a saber cómo solventar el error de una forma productiva y que pueda reflexionar sobre lo que hace. Un aspecto a tener en cuenta, es la importancia que se da al momento de la intervención del portero, ya que la capacidad del entrenador de porteros para dar retroalimentación en el momento correcto, es crucial para que el portero se dé cuenta de que se le está dando una revisión a sus actuaciones.
En el fondo, cada intervención de un portero, es la culminación de un proceso y la calidad del mismo, depende en gran medida del nivel de las personas involucradas. El entrenador de porteros, debe tener la sensibilidad para darse cuenta de que cada portero es diferente, que tiene un ritmo de aprendizaje distinto y debe ser capaz de intervenir específicamente en cada uno de ellos.
Además, debe tener mucho tacto en la forma de analizar el camino que se les enseña y cómo nos comunicamos con ellos: Debemos hablar de una forma distinta con cada uno de nuestros porteros, pero  siguiendo las mismas directrices y los mismos principios. Al hablar de forma diferente, nos referimos en la forma de llegarle a cada uno de ellos, lo que nos implica tener que elegir diferentes maneras de comunicarnos.
Por tanto, podríamos decir que lo más importante es la intervención del portero y que los ejercicios no son lo realmente importante. Lo importante es la retroalimentación que le transmitimos, lo que le decimos a ellos en el momento en que sucede algo. Es la parte más importante, especialmente el tiempo de su intervención para hacerles comprender, que lo están realizando de la forma correcta y que la necesidad del entrenador es ser capaz de reconocer los errores y los momentos adecuados para intervenir.
Como conclusión, podríamos decir que la intervención de un portero, debe remitir en su toma de decisiones para que él mismo, las cuestione y se familiarice con las situaciones que se generan. Por lo tanto, el portero está obligado a pensar en sus decisiones y contextualizar el conocimiento que posee, lo que contribuye a una mayor autonomía en su comportamiento y un fomento del conocimiento en el saber cómo hacer las cosas.
La retroalimentación se puede dar de muchas formas: en el desarrollo del trabajo de la tarea en sí misma, como forma de corrección o descripción; puede tener el objetivo directo de hacer que los porteros posean ciertos sentimientos en momentos determinados, e incluso se puede dar de forma visual, realizando ejemplos demostrativos el entrenador. Por lo tanto, el entrenador de porteros, debe ser capaz de equilibrar sus conocimientos para transmitir la información de la manera más apropiada. ¿La frase del día de hoy? “Conocer a otros es inteligencia, conocerse a sí mismos es sabiduría. Manejar a otros es fuerza, manejarse a sí mismos es verdadero poder”.
David García Luque @DavidGarcaLuque http://pasionentrelospalos.blogspot.com