Gianluigi Buffon, un balón de oro y los premios mayores

Gianluigi Buffon, futbolista italiano nacido en Carrara (Italia) un 28 de enero de 1978. 192 centímetros de altura y 91 kilos de peso. 39 primaveras, la mayor parte de ellas disfrutadas en la Juventus FC y la selección nacional.

Dicen que uno de los mejores porteros de todos los tiempos, y uno de esos futbolistas que a pesar de la edad sigue ofreciendo un elevado rendimiento. ¿Su secreto? La experiencia. El haberlo conseguido y vivido todo (hasta un descenso a los infiernos) son las principales razones por las que no siente presión, peso, ni yugo ninguno.

Salta una y otra vez al campo con el objetivo de disfrutar, en pleno estado de libertad. Es inteligente hasta para detectar que todo lo malo que pueda hacer en el campo es perdonable, porque pesa más en la balanza todo lo que ha aportado durante tantos años. Y también por aquello de que es respetado a todos los niveles gracias a una trayectoria que le avala durante unos cuantos lustros.

Esto lo coloca en una situación inmejorable para seguir rindiendo, pues perder el miedo al error, que no el respeto, es la mayor de las virtudes que puede poseer un portero. Se aprovecha de su pasado (se lo ha ganado) para vivir un presente sin pensar en el futuro. Gianluigi Buffon: el “carpe diem” de los porteros.

Dicen que puede ser el próximo ganador del “Balón de Oro”. Eso sí, comentan que para ello la Juve tendría que ganar la Champions. Y yo pregunto ¿Para qué quiere ese balón? El bueno de Gianluigi ya ha conseguido premios mayores. El balón “amarillo” tiene que ser para él como cantar “línea” en el “bingo”.

Y seguramente un bulto que le daría más de un quebradero de cabeza si cambiara tanto de piso como yo. Los premios que él tiene, esos a los que yo llamo mayores, no ocupan espacio, ni peso, y están en el corazón. Son nada menos que el cariño, reconocimiento y el respeto de sus compañeros, rivales, aficionados y el resto de los mortales.

Gianluigi Buffon, ejemplo de profesionalidad y respeto hacia este trabajo. Cuanto mayor es, mayor es también la admiración que provoca. Larga vida, eternamente joven. Con balón y sin balón, siempre serás santo de nuestra devoción.

Sin duda alguna eres de esos futbolistas fieles al tópico de “los valores en el fútbol y en el deporte también juegan”Valores que tienen más relación con las personas que con la práctica deportiva. Y valores, todos ellos, que vienen reflejados en imágenes en el siguiente vídeo. ¿La frase del día de hoy? “La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos” (Aristóteles).

Jon Pascua Ibarrola – Entrenador de porteros de fútbol.