Y la aventura continúa. Tras seis largos meses de viajes, hoteles, partidos, entrenamientos  y concentraciones, da gusto afrontar el día sin tener obligaciones.

Estaré casi 20 días sin golpear un balón, sin oír el ruido que generan los apoyos de los porteros en los steps, sin verlos pasar a través de las referencias con esa respiración fuerte, intensa y profunda, sin pronunciar ese “Let´s go” y “Enjoy” al inicio de cada repetición, de cada tarea.

No podré oír ese “Good Morning Coach”, ni recibir el abrazo de Surprise Moriri todas las mañanas. Hoy no debería de haber ninguna canción, pero la hay, “One sweet day”, de Mariah Carey y Boyz II Men. ¡Buenos Días!

Foto: Con una de mis “supporters” favoritas, la que nunca falla, la que siempre esta ahí, pendiente del goalkeeper coach, pendiente de Sundowns. El cielo, es también el límite para ella.

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