Cuando la fe es capaz de mover montañas (Primera parte)

Las secuelas de un país inmerso en un pasado complicado
miércoles 11 abril, 2012
Cuando la fe es capaz de mover montañas (Segunda parte)
domingo 22 abril, 2012

Cuando la fe es capaz de mover montañas (Primera parte)

Sucedió el sábado 23 de octubre de 2010. Nos enfrentábamos en partido de octavos de final de la Telekom Cup frente a Platinum Stars en la ciudad de Rustenburgo. En aquel entonces Calvin Marlin era nuestro portero titular, Brian Baloyi ocupaba el banquillo y Wayne Sandilands ni si quiera formaba parte de las convocatorias, era nuestro tercer portero.

Como el partido era de copa el entrenador decidió dar descanso a Calvin y que fueran Brian y Wayne los que viajaran con el equipo para la disputa del encuentro. Durante la semana estuvimos hablando de quién ocuparía la portería en el once inicial. Hay veces que en el fútbol los “roles”, se tienen en consideración más que otros aspectos y ésta, fue una de esas ocasiones. La balanza se decantó a favor de la experiencia.

El veterano portero de 37 años de Sundowns, se hizo con la titularidad. Brian Baloyi es uno de los porteros con mas renombre aquí en Sudáfrica, internacional con Bafana Bafana en más de 30 ocasiones y con 19 años como profesional repartidos en los dos grandes clubs de Sudáfrica, Kaizer Chiefs y Mamelodi Sundowns, es toda una institución dentro del club y en toda la nación. La balanza se decantó a favor de la experiencia.

Wayne aceptó de buen grado la decisión, como lo hacía siempre cuando no iba ni si quiera convocado. Ni una mala palabra, ni un mal gesto, ni una mala cara. El día del partido, tras finalizar el calentamiento de Brian Baloyi, mientras nos dirigíamos hacia los vestuarios le dije:

– Mira Wayne, podría contarte mil un una batallas de porque no vas a jugar hoy, pero tu eres inteligente y lo sabes. Hay veces que los “roles” pesan más que el estado de forma en esto del fútbol. Tan solo quiero decirte que sigas trabajando como lo estas haciendo. No voy a pedirte más, porque es difícil dar más de lo que me estas dando, pero te pido que no bajes los brazos y que continúes como hasta ahora. Y mira, esto tiene una cosa positiva.

– ¿Cuál entrenador? Me contesto extrañado.

– Pues que sabes que eres el último de la fila, que no puedes ir más abajo, que a partir de aquí, el viaje solo puede ser en una dirección, hacia arriba. Eso, es lo positivo, lo único positivo de tu situación.

La contestación que recibí es la más extraña que he oído de boca de un portero profesional en una situación similar a la suya.

– No te preocupes por mi entrenador. Yo soy feliz, me encuentro con fuerzas y no voy a bajar los brazos. Yo se que “Dios” tiene un plan para mí y lo estoy esperando. Tan sólo debo de tener paciencia.

Me dejó sin palabras, ¿Qué puede uno comentar ante semejante contestación? La verdad es que fue algo sobre lo que estuve reflexionando durante muchos días. Recuerdo que ganamos aquel partido así que volvimos a jugar la siguiente ronda, la de cuartos, el domingo 7 de noviembre. Fue en Pietermariztburg, frente al Maritzburg United. Volvió a jugar Brian y caímos eliminados. A pesar de que su estado de forma no era superior al de Wayne Sandilands, sus actuaciones en ambos partidos fueron correctas y compitió a muy buen nivel. De ninguna manera fue el responsable de nuestra eliminación copera.

Durante la semana siguiente al partido de copa Calvín Marlin cayó lesionado durante un entrenamiento. Venía arrastrando unos problemas de pubis desde la temporada pasada, la anterior a la de mi llegada y al final se produjo la lesión. De nuevo, había que tomar una decisión pero esa, ya es otra historia.

Miércoles 18 de abril de 2012, Johannesburgo (Sudáfrica)

 

Comments are closed.