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La valiosa e importante virtud de no olvidar nunca nuestros orígenes

El lunes 20 de febrero de 2012 acudí por primera vez con los jugadores menos habituales a disputar un partido de la liga de reservas. Normalmente uno de nuestros porteros profesionales participa siempre en estos encuentros asi que todos las semanas que puedo viajo con este equipo para realizar el calentamiento y ver como se desarrolla el partido.
Algunos lunes, puedo encontrarme con alguna situación como ésta. Las fotos corresponden a los vestuarios de las instalaciones en las cuales disputamos nuestro partido correspondiente a la liga de reservas frente al Moroka Swallows en calidad de visitante. Podría darme “mus” de todo esto pero me gusta acudir, no solo porque sea parte de mi trabajo sino porque es algo personal.
Me gusta recordar de donde vengo, lo mucho que me ha costado llegar hasta aquí y lo que he luchado para llegar a ganar en un mes el sueldo que ganaba en un año cuando trabajaba en el sector de la industria como peón de producción o en el cualquier otro tipo trabajo sujeto al régimen general.
Creo que lo mejor que le puede pasar a una persona es conseguir las cosas a base de mucho trabajo, alcanzarlas poco a poco y paso a paso, como ha sido en mi caso, uno aprende a valorar mucho más todo lo conseguido, no tengo ninguna duda. La satisfacción personal es más grande, la sensación de mirar atrás y ver que nadie te ha regaldo nada, que estas donde estas por que te lo has ganado es algo que no tiene precio.
Durante una larga temporada mi vida era levantarme a las 05:30 de la mañana, desayunar, conducir 45 minutos para entrar a trabajar a las 07:00, salir a las 14:00 y conducir de nuevo 45 minutos para volver a casa a las 15:00. Comer, descansar un rato y pisar de nuevo el acelerador otros 45, 60, o 75 minutos para entrenar allí donde tenía que hacerlo.
Luego, volver a montar en el coche otro rato y tirar millas para llegar a casa a las 22:00 o 22:30 de la noche. Los fines de semana también estaba ocupado, acudía a realizar los calentamientos de los porteros del equipo en el cual estaba trabajando, aunque fuese tercera división y mi sueldo fuese de 120 euros mensuales, a mi eso me daba lo mismo.
Todo este camino tuve que recorrerlo hasta que llegué a ser profesional, hasta que firmé mi primer contrato con el Athletic Club de Bilbao. Prefiero vestuarios como éste, que soy capaz de soportar ese olor durante el tiempo que haga falta, que volver a pasar de nuevo por todo ese proceso para llegar al punto en el que me encuentro ahora, os aseguro que no sería capaz de hacerlo. Moraleja: “No olvides nunca de donde vienes, no olvides nunca, aquello por lo que tienes que luchar”.
Jueves 26 de abril de 2012, Johnnesburgo Sudáfrica.
Para los que estéis interesados, os dejo un enlace de la sección de “Biofrafía” de la web, en el cual muestro cual es el camino que personalmente he recorrido para llegar al lugar en el que me encuentro ahora. https://www.jonpascua.com/es/biografia/

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