Uno de mis mejores amigos en Sudáfrica, el que nunca falla

Nos hemos tomado el tiempo que ha hecho falta pero finalmente hemos establecido un vínculo muy especial. Aunque hacía tiempo que nos conocíamos a él le ha llevado su tiempo confiar en mí pero finalmente lo ha hecho. Todas los días acudo a tomar el almuerzo en el mismo restaurante de siempre, el JB´s Corner.
Una vez terminada la comida acostumbro a tomar un café, éste, siempre viene acompañado de una pequeña galleta. Hace un tiempo ya que suelo trocearla y tirarla al suelo para que mi amigo, que siempre se encuentra por ahí, pueda alimentarse.
Hace cortas incursiones bajo mi mesa, en las cuales coge un trozo con su pico y se lo lleva volando, luego al de un rato vueve y hace lo mismo. Así hasta terminar la galleta. Hace unos cuantos días cambié de estrategia, decidí trocear la galleta sobre mi mesa y observar lo que pasaba. En la foto, podréis ver el resultado. Con el tiempo, como sucede a menudo con las personas, conseguí que confiara.
Desde hace unos días ya siempre disfruto de su compañía, mientras estoy ocupado con mi ordenador el siempre se encuentra a mi lado, comiendo su galleta. Es el momento que más me gusta de la comida. La verdad es que desde hace un tiempo acostumbro a tomar el café para que a mi amigo le traigan su ración. Ahí lo teneís, mi habitual compañía a la hora del almuerzo, mi querido amigo el alegre pajarito.

Comments are closed.