La complicada cuestión del color de la piel de las personas

Una de las mayores diferencias, entre muchas otras cosas, que he podido observar en Sudáfrica con respecto a cuando hacía mi trabajo en España es el color de la piel de los jugadores. En nuestro club, como en muchos otros tantos en éste país, prácticamente la totalidad de los integrantes de la plantilla son de raza negra.
Concretamente en Sundowns, los dos únicos jugadores que no son de color son dos de nuestros porteros, Wayne Sandilands y Calvin Marlin. El resto de jugadores, incluído nuestro otro portero Denis Onyango, son negros. Esto a menudo genera situaciones curiosas y divertidas.
La que os voy a contar a continuación sucedió durante un partido de la liga de reservas. Aproximadamente 45 minutos antes de comienzo del encuentro entre al vestuario con objeto de decirle a Denis que era la hora y que debíamos salir al terreno de juego a realizar el calentamie.

Lo curioso es que una vez dentro, no daba con él. Uno de los jugadores, que se percató de la situación y que suponía que al que estaba buscando era a Denis me comentó en tono jocoso:

– Coach ¡Tómatelo con paciencia,! Denis es más dificil de ver, no ves que es negro!

El resto de jugadores comenzarón a reirse del comentario de su compañero, la situación no era para menos. Cuando entro en busca de Calvin o Wayne es muy fácil para mí encontrarlos pues son los dos únicos blancos del vestuario, con Denis, es más complicado. Por eso todos ellos saben, que cada vez que entro al vestuario, y me pongo a mirar fíjamente, al que estoy tratando de localizar es a Denis.

 El otro día sin ir más lejos, tras finalizar la sesión de entrenamiento acudí al comedor, al pasar entre las mesas vi a Wayne Sandilands que estaba comiendo y le saludé pues no le había visto durante la sesión debido a que él iba a acudir con el equipo reserva a disputar un partido y no entrenó con el resto del grupo.