Dando fin al penúltimo día de unas intensas y divertidas vacaciones

Hoy he tenido la oportunidad de disfrutar otro de esos días que guardaré siempre en mi recuerdo. Como todos los 24 de junio, hoy he vuelto a acudir a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, subir sus 231 escaleras y tocar tres veces la campana mientras pedía de nuevo un deseo.
El del año pasado me fue otorgado pues en algo menos de dos semanas de tocar las campanas, recibí la llamada del presidente de Sundowns para que volviera a Africa. Este año en cambio he pedido algo más importante, mucho más importante, para este año he pedido salud.
He vuelto a acudir en compañía de un amigo de la infancia al que yo sigo llamando “Araña”, su dos hijas y la “Mujer de Rojo” de Avis a la cual conocí durante mis vacaciones en Cádiz y que sorprendentemente decidió acercarse a conocer Euskadi.
Tras subir a la ermita por la mañana hemos dado continuación al día pasando la tarde en la espectacular playa de Bakio, lugar en cual se nos ha unido Ion, otro de mis grandes amigos de mi adolescencia al cual conocí mientras realizaba el servicio militar y con el cual aun conservo aún una bonita amistad. ¡Qué más se puede pedir!
En apenas dos días abandonaré todas estas cosas que tan feliz me hacen y no podré disfrutarlas de nuevo hasta el mes de diciembre. ¡Casi nada!
Desde Bermeo, a dos días de dar de nuevo comienzo a la aventura, el señor sweetman, también conocido como el goalkeeper coach de Sundowns.

Foto: En compañía de mi amigo “Araña”, alguién al cual conozco desde hace muchos muchos años, y sus dos hijas. De verdad os digo que las quiero como si fuesen mías, cariñosas y simpáticas como ellas solas.

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