En Johannesburgo tras una difícil y complicada aventura en Zambia

De vuelta en mi hogar dulce hogar de Melrose Arch tras haber vivido un intensísimo sábado y domingo por la mañana repletos de incertidumbre y de momentos complicados. Situaciones que las guardo en la memoria, que mejor no os las comento porque a veces es mejor no saber nada.

Muchísimos problemas para salir de Sudáfrica, por falta de comunicación, viajé sin mi cartilla de vacunación y no me permitían sacar el billete de ida sin el certificado de la fiebre amarilla. Rápidamente, acudí al hospital del aeropuerto y tras el pago de 650 rands (65 euros) obtuve la vacuna y me hice en posesión del certificado. Por cierto, ya estaba anteriormente vacunado.

Tras pasar rápidamente el control policial con algún soborno, conseguímos llegar a la carrera a la puerta de embarque. ¿Cuál fue la sorpresa? Que justo en la misma puerta de embarque, al mostrar nuestra documentación, se dieron cuenta de que mi compañero tenía la fecha de vacunación de la fiebre amarilla “caducada”. Tras una larga conversación conseguimos montar en el avión y llegar a Zambia. Ahora es el momento en el cual voy a omitir todo lo acontencido en Zambía y voy a saltar hasta el punto en el cual llegamos al aeropuerto de Ndola esta misma mañana para volver a Sudáfrica.

Mismos problemas con el certificado de la fiebre amarilla de mi compañero. No había nadie en el hospital del aeropuerto y no podíamos montar en el avión sin la vacuna. ¿Cómo solucionamos el problema? Comprando un certificado original con sello y firma del médico (falsificación) sin haber recibido la vacuna tras el pago de 50 dolares americanos a un operario que se encargó de hacer la gestión me imagino que con algún contacto en la enfermería.

This is África, una de las aventuras más interesantes y apasionantes de mi vida. En estos momentos me encuentro en el avión, el que en un par de horas me llevará de vuelta a casa,a Johannesburgo. Si os soy sincero ayer mismo, por diferentes razones, y ninguna de ellas el certificado de la  fiebre amarilla, tenía muchas dudas de que pudiera llegar a montar en él. Por cierto finalmente, llegué al estadio.

Pese a todo lo acontencido, he de decir que ha merecido la pena, tan sólo por ver la cara de Denis Onyango nada más salir del vestuario y observar que yo estaba allí, tan solo por eso. Por esto y por muchas cosas ¡Jamás olvidaré mi visita a Zambia! Antes de que se me olvide, a partir de hoy, mi compañero Harris me llamará “Plan B” porque gracias a dicho plan, pudimos salir de Zambia. Nos hemos pasado la mañana recordando el día de ayer. Dice que con dos años más en Sudáfrica, voy a ser capaz de dominar el “mercado negro” de todo lo que se pueda comprar y vender en la calle. En cuanto vuelva a casa, subiré la noticia y os diré aquello de “desde mi hogar dulce hogar de Melrose Arch, como siempre con amor, mucho amor, Jon Pascua Ibarrola, también conocido como el goalkeeper coach de Sundowns”. 

Foto: En nuestras instalaciones de Chloorkop, ayer sábado 9 de septiembre de 2012, instantes antes de partir hacia el aeorpuerto de Johannesburgo para coger el vuelo que me llevaría a la ciudad de Ndola en Zambia.

 

 

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