A jugarnos la vida en el Volkswagen Dobsonville Stadium de Soweto

Ya estamos en el autobús, camino del Volkswagen Dodbsonville Stadium del suburbio de Soweto. Hoy a las 15:00 horas de la tarde nos enfrentaremos en partido correspondiente a la 6ª jornada de liga al Moroka Swallows, equipo que nos eliminó en semifinales de la MTN8 Cup hace menos de un mes.
Tras la victoria de ayer de los Kaizer Chiefs, no nos queda otra que ganar si queremos reducir los 12 puntos que nos separan de ellos en estos momentos. Los únicos dos partidos que quedan por jugarse de esta 6ª jornada, son el nuestro y el de Orlando Pirates, que lo hará con Bloemfontein Celtics.
Mirando a nuestro rival, el Moroka Swallows, comentaros que ocupa la 10ª posición en la tabla con 6 puntos, dos más que nosotros, obtenidos de 2 partidos ganados y 3 perdidos de sus 5 disputados. 10 goles a favor y 9 en contra completan sus números. Esta en una situación similar a la nuestra, aunque porque no decirlo, un poco mejor. Todos los medios de comunicación están esperando nuestro resultado en el día de hoy, lanzando la pregunta al aire de si podremos hacer frente o no a la dichosa “presión”, y creo que no hablan de una olla de cocina.
La frase del día de hoy: “El sarcasmo es la mejor manera de insultar a los estúpidos sin que se den cuenta” . Y también aunque se den, si es así igual se les enciende la “bombilla”. Por cierto, entiendo por estúpido a toda aquella persona que piensa y trata a los demás como si lo fueran.
Y allá vamos, dispuestos a jugarnos la vida con sangre, sudor pero sin lágrimas, esperemos dejar estas últimas para el Moroka Swallows. Desde algun lugar de la carretera, rumbo al Volkswagen Dobsonville Stadium de Soweto en Johannesburgo, y porqué no decirlo de nuevo, con amor mucho amor, Jon Pascua Ibarrola, también conocido como Sweetman o el Goalkeeper coach de Sundowns.
Foto: Hoy me apetecía algo entrañable y esta foto lo es. El goalkeeper coach de Sundowns en compañía de Mitxel,(un amigo de mi infancia) y sus dos hijas, durante mis vacaciones del mes de junio pasado en mi hogar dulce hogar de Bermeo. Por cierto, creo que soy el único que lo continúa llamando el “araña”, su apodo cuando apenas tenía 12 o 13 años. ¡Ya ha llovido desde entonces! Los brazos en alto, con las manos hacia arriba, con el dedo índice señalando el cielo ¡The Sky is The Limit!

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