Hay días como el de hoy que lo mejor es no abrir la prensa, ni ver, ni oir

Dando comienzo a un nuevo día, a una nueva semana y a un nuevo mes, el de octubre, con la esperanza e ilusión de dar la vuelta a una situación muy complicada. Hay días cómo el de hoy que lo mejor es no abrir la prensa porque se que están haciendo “sangre” de verdad.
Filtraciones y mentiras por todos los lados con problemas y más problemas que generan mucho nerviosismo y sobre todo violencia en los aficionados. La prensa y la televisión aquí tienen comportamientos muy “peculiares”, por decirlo de alguna manera, próximos a los “realities” del tipo de “Gran Hermano” o “Supervivientes” o a las revistas del corazón. Por suerte no abro la prensa muy a menudo ni enciendo la televisión de mi casa.
Seguramente algún día me enteraré de que tengo un hijo en Soweto de 6 años y una niña de 12 en Mamelodi, ambos creados por el Espíritu Santo. Que no me hablo con mis padres debido a la herencia que quieren dejar a mi hermano y que mi esposa esta en España sacando a mis 3 hijos españoles adelante mientras yo estoy todo el día de copas y borracho por ahí. Que llego tarde a los entrenamientos, que mi relación con todos los empleados del club es malísima y que no me hablo con mi portero de color porque soy un racista.
No obstante, he vivido situaciones peores en esto del fútbol y he tratado, porque no decirlo, con gente bastante más retorcida así que llegué bien curtidito a Sudáfrica y esto ya no me afecta para nada. Si tendría que hacer una referencia en base a un termómetro os diría que lo tengo a “cero”. Siempre lo he dicho y hoy más que nunca ¿Lo mejor del fútbol? La hora y media que paso en el terreno de juego todos los días. ¿Lo demás? Para que os voy a mentir.
Y esto es el fútbol profesional, no nos equivoquemos. Tienes las opciones de saber vivir con todo esto o dedicarte otra cosa. Yo hubo un momento hace aproximadamente 4 años que me lo pensé fríamente. Elegí sobrevivir, intentando ser inteligente para evitar que ciertas cosas no me afectaran ¡Poco a poco lo voy consiguiendo!
Y no penséis que estoy quemado, mi dosis de felicidad sigue intacta, sigo haciendo mi trabajo con la mayor profesionalidad del mundo y me gusta lo que veo en el espejo cuando me miro todas las mañanas ¡Que no es poco! Con mis virtudes y mis defectos, claro esta. No soy la “Madre Teresa de Calcuta” y a pesar de haber hecho muchas cosas mal en mi vida, jamás he tenido una mala intención ¡Que triste debe de ser la vida para los que la tienen!
Desde el Reino de los Cielos o el País de Nunca Jamás, porque para mi lo sigue siendo, con amor, mucho amor, el goalkeeper coach de Sundowns. Por cierto, os aseguro que lo que estoy aprendiendo aquí durante los algo más de dos años que llevo trabajando en Sundowns, son como la MasterCard, “No tienen precio”
Foto: Hoy tenía que poner otra foto entrañable y esta foto también lo es. Es Katalin, la hija pequeña de Mitxel, uno de mis amigos de la infancia. Estas son las cosas de este mundo que hacen que me mueva hacia delante. Gracias Mitxel por enviarme esta foto y gracias Alberto también a ti por estar siempre ahí. I love you too much!

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