Los inolvidables recuerdos de la Mopani Mayoral Cup (julio 2012)

Tal y como he comentado en más de una ocasión, África nunca deja de sorprenderme, convirtiéndose día tras día en una de las aventuras y experiencias más excitantes y apasionantes de mi vida, tanto en el aspecto deportivo como en el plano personal. Gracias al fútbol, estoy teniendo la oportunidad de conocer de cerca otra cultura y otra forma de vida, que para nada tiene que ver con la mentalidad con la cual los europeos vemos, percibimos, analizamos o asimilamos las cosas.
Durante nuestra pretemporada del mes de julio pasado, tuve la oportunidad de volver a vivir uno de esos tantos momentos especiales que pasan rápidamente a convertirse en recuerdos inolvidables e imporrables. Tras realizar nuestro stage de pretemporada en el Reino de Sualizandia, uno de los países más pobres de Africa, volvímos a Sudáfrica el viernes 27 de julio para el domingo día 29, jugar la Mopani Mayoral Cup en la localidad de Giyani y dar por cerrada nuestra pretemporada.
Tras pasar la noche del viernes 27 en un hotel de la zona, el mediodía del sábado día 28 teníamos previsto entrenar en el estadio donde se iba a disputar el torneo, el Giyani Stadium. Tanto el Supersport United, nuestro rival en las semifinales, como nosotros, solicitamos poder realizar una breve sesión de entrenamiento en el estadio el día de la víspera del partido, con objeto de observar el estado del terreo de juego y familiarizarnos al césped.
Un estadio muy humilde con unas instalaciones también humildes con un césped que apenas tenía las condiciones mínimas para la disputa de un partido de fútbol profesional. La sorpresa fue mayúscula cuando aquella mañana, la del sábado 28, llegamos al estadio.
Sorpresa que podéis ver en las dos fotos, uno a veces no sabe si echarse a reír o ponerse a llorar porque la verdad, la situación no era para menos. Uno puede tirar para los dos lados, hacia las risas y también hacia las lágrimas. La verdad, en estas situaciones yo soy más del tipo de personas que se decantan por las lágrimas.
Es una situación que uno no sabe como definirla. Las imágenes me llegaron al alma, no podía dar crédito a lo que estaba viendo. Dos señoras, un enfrentadas una la otra, estaban marcando el campo de la manera que podéis ver en las dos imágenes. Le pedí por favor a Goolam Valodia, nuestro analísta, que recogiera aquel momento porque sabía que más adelante, tal y como lo estoy haciendo ahora, me gustaría escribir algo al respecto.
Es algo que hago muy a menudo, capturo momentos y luego más adelante, con el paso del tiempo, me gusta escribir una nota sobre ellos. Son momentos tan especiales que aún con el paso de los meses puedo recordarlos como si hubieran pasado justo en el preciso momento en el cual estoy escribiendo sobre ellos. Da lo mismo el tiempo que haya transcurrido desde que sucedieron.
Volviendo a las señoras, no quiero ni pensar el tiempo que tardaron en pintar todo el terreno de juego y en que condiciones terminaron de la espalda. Aún así y todo ellas, en ningún momento perdieron la sonrisa dibujada en su rostro.
A ellas, aquella situación, seguramente les parecería hasta normal. No obstante yo cuanto más las miraba, más triste me quedaba. A la mañana siguiente, en aquel mismo escenario, perdimos las semifinales por 2 goles a 1 frente al Supersport United y nada mas finalizar el partido volvimos directos para Johannesburgo.
Recuerdo que en el autobús, durante el camino de vuelta, me venían a la cabeza una y otra vez aquellas dos señoras, las que a la postre quedarían catalogadas como uno de los imborrables recuerdos de la Mopani Mayoral Cup. ¡This is Africa! Una de las aventuras más impresionantes y apasionantes de mi vida.
Jon Pascua Ibarrola
Miércoles 17 de octubre de 2012, Johannesburgo (Sudáfrica)

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