Cerca de una hora esperando al autobús para poder llegar al hotel

Verdaderamente esto es lo que se dice una gran pero que una gran aventura. Aterrizamos en Ciudad del Cabo a la hora prevista pero nos llevamos la sorpresa, que ya no lo es tanto porque infinidad de veces sucede, de que el autobús que nos tenía que recoger y llevar al hotel, todavía no había llegado. Una hora esperando de pie en la zona de acceso a los vehículos.
El “Ya viene” sudafricano esta vez tan sólo se ha alargado por espacio de una hora. Por si esto fuera poco, ya en el autobús, el chofer se despista y nos pasamos el hotel de largo, teniendo que dar un rodeo que a causa del tráfico nos lleva aproximadamente diez minutos. Las auténticas aventuras y desventuras del goalkeeper coach de Sundowns. Podría decir aquello de ¡No me lo puedo creer! Pero no lo puedo decir, pues desgraciadamente ya estoy acostumbrado.
Terminada la comida ya estoy en mi habitación, esta vez, la 628 para el señor “Sweetman”. En breves, en menos de una hora, volvemos a coger el mismo autobús con el mismo chofer ¡Que miedo! Pero esta vez para dirigirnos a las instalaciones donde realizaremos una breve sesión de entrenamiento. Otros 45 minutos de carretera, y pueden ser más dependiendo del tráfico.
Desde mi habitación en el Southern Sun Newlands de Ciudad del Cabo como siempre con amor mucho amor, Jon Pascua Ibarrola. Por cierto, entre el “secuestro” de 40 minutos en el ascensor y el viajecito del aeropuerto al hotel, menuda semana que estoy completando. Aún asi, os aseguro que puedo decir aquello de “Soy muy pero que muy feliz” y lo digo con la mano en el pecho.
Foto: Con varios componentes de la familia Sundowns esta misma mañana en nuestras instalaciones de Chloorkop antes de partir hacia el aeropuerto de Johannesburgo.
Para todos aquellos que se perdieron el “secuestro” del goalkeeper coach de Sundowns en un ascensor del Loftus Stadium os dejo el enlace:

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