De nuevo envuelto en negocios algo turbios ¡No queda otra en Sudáfrica!

Un día desgraciado para el goalkeeper coach de Sundowns, que durante la mañana, cuando se disponía a salir al terreno de juego para dar comienzo a la sesión de entrenamiento, se ha cargado su ordenador. ¿Cómo? Tras tropezar con el cable, el ordenador cayó desde la mesa al suelo y ya no había manera de que reiniciara.
Nada más finalizar la sesión de entrenamiento me he dirigido a un centro de asistencia donde han dado fe de la defunción. ¿El precio para “salvar” la información? 1800 rands (180 euros). Es entonces cuando le digoo ¡Quieto parau! Ni con 40 vinos encima voy a pagar ese dinero, no en África. Me enseña la tarifa y me dice: ¡Es lo que hay hermano! Es entonces cuando hago uso de mis recursos y le digo:

– Hermano, esto es África, no me vengas con tarifas oficiales que llevo algo más de 2 años viviendo en este país. Te voy a dar 300 rands, te los metes al bosillo y asunto arreglado. A ver si te vas a pensar que soy tonto porque soy blanco.

– Dame 400, me contesta.

– Trato hecho, ahora si que hablamos el mismo idioma, le digo. Y cerramos la negociación.

Es entonces cuando me quiere tomar el pelo y me dice:

– Lo hubiera hecho por 300.

Es entonces cuando saco mi mejor sonrisa, la de “Sweetman”, esa que solamente utilizo los días festivos, y le digo:

– Yo te hubiera dado 500.

Tras hacer añicos el portátil, padecer mil y un infortunios con el disco duro, que por cierto estaba más que dañado, tras llevar algo más de 3 horas esperando para obtener los datos y viendo que no iba a ser capaz de realizarme la gestión, volvemos a negociar y por 200 rands (20 euros), ya tengo en mi viejo portátil parte de los archivos de esta temporada.

¿El resto? Pues en el disco duro que podéis ver en la foto. Por desgracia, necesito acudir de nuevo a algún centro de asistencia o servicio técnico para extraer el resto de los datos. Ahora lo que me urge es una nueva herramienta de trabajo. Por suerte, el lunes recibo visita de España, asi que cuando termine de subir esta noticia a la web, voy a echar un vistazo a la tienda virtual del Corte Inglés y el Fnac para poder especificarle el ordenador que me debe comprar. Desde mi hogar dulce hogar del Melrose Arch como siempre con amor mucho amor, el goalkeeper coach de Sundowns, ahora también conocido como el “trapicheos”. Lo que aprende uno en este país.

Foto: Los restos de mi “difunto” ordenador Asus. La información que contiene en su interior, es como la MasterCard ¡No tiene precio! Me he quedado con las cenizas del cadaver. Por suerte ¡Hizo siempre su trabajo! Nada tengo que achacarle en los algo más de 6 meses que llevabamos juntos.

Comments are closed.