En la carretera rumbo a nuestra Ciudad Deportiva de Chloorkop

Camino de vuelta a mi hogar dulce hogar de Melrose Arch no sin antes pasar por nuestras instalaciones deportivas de Chloorkop para realizar una breve sesión de entrenamiento. Dispondré de aproximadamente 15 minutos en los cuales no introduciré ningún tipo de contenido.
Tengo de nuevo dos días para preparar el partido y teniendo en cuenta que la semana pasada el volumen de la carga entrenamiento fue elevado no me preocupa “perder” un día. Denis Onyango continúa con sus molestias en las costillas así que este pequeño “alto” en el camino viene a ser más o menos  obligado.
No obstante, aunque Denis estuviera perfectamente la decisión iba a ser la misma, si tengo la idea de no introducir contenidos es por algo y lo hago con total convicción de que es lo correcto. Y este, es también el secreto en muchas ocasiones. No hay porque introducir contenidos en plan “esta cucharadita por mama” y “esta cucharadita por papá”.
Os aseguro que a la intensidad a la cual entreno, que por cierto podéis observar en los vídeos, mentalmente los necesito fuertes para ir al cien por cien en cada serie. Esto es algo que leo muy bien y se cuando “están” y cuando no. Vivo el día a día pendiente de sus sensaciones, como si fueran mías propias. Cada vez que voy a realizar una sesión de entrenamiento, es como si la preparara para mí pues soy capaz de percibir sus sensaciones, esas que solo podemos percibir aquellos que vivimos en las tinieblas.
Es algo que se me pasó explicaros en el artículo de “La planificación de una semana de entrenamiento” de área de metodología de la etapa de rendimiento de la web, pero cuando lo escribí no estaba escuchando música así que las emociones al redactar no estaban completamente activadas. En estos momentos si lo están, gracias a la música de mi blackberry ¿La canción? “Come what may” de la película Mouling Rouge, os dejo el enlace:
No os la perdáis, pinchar en el enlace porque merece la pena: “Escucha mi corazón, puedes oir como canta, diciéndome que te lo de todo. Pueden cambiar las estaciones, de invierno a verano, pero te querré hasta el final de los tiempos. Pase lo que pase, te amaré hasta el día de mi muerte”.
La frase del día de hoy: “En última instancia, los músicos deben hacer música, los artistas deben pintar, los poetas deben escribir, si lo que quieren es estar en paz consigo mismo. Lo que los humanos pueden ser, es lo que deben ser. Deben ser auténticos con su propia naturaleza” (Abraham Maslow). Desde la carretera, en algún lugar entre Polokwane y Johannesburgo, disfrutando de unos increíbles momentos de vida interior mientras os escribo, Jon Pascua Ibarrola. ¡Muy buenos días a todos! Os deseo un feliz domingo con todo mi corazón. Por cierto, sigo escuchando “Come what may”, y ya no se ni cuantas veces van pero os aseguro que puedo hacerlo durante las 4 horas del trayecto. Como dijo Patrick Swayze en la película “Le llaman Bodhi” antes de lanzarse en caída libre de un avión: “Esto es lo más cerca que se puede estar de Dios”.
Foto: Con Calvin Marlin a nuestra llegada al Peter Mokaba Stadium hora y media antes del comienzo del partido de ayer. Su primera convocatoria en lo que llevamos de temporada. 36 primaveras y sigue con una profesionalidad terrible. El hombre a batir en Sundowns para todo el que quiera pertenecer a mi particular “Ejército de las Tinieblas”. La referencia y la persona que marca la altura del listón para todos aquellos que quieran tener el cielo como único límite.

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