Ultimo vuelo París – Bilbao y ya estoy en Bermeo, la capital del mundo

Cubierta la mayor parte del trayecto tan sólo me queda finalizar la que será la última etapa antes de llegar a mi hogar dulce hogar de la villa marinera. En estos momentos en el aeropuerto de la capital del país del idioma del amor, ese que al señor “Sweetman” le gusta tanto.
Tras una ducha en la sala “bussinees”, ya estoy en la terminal G esperando el vuelo que a las 10:20 me devolverá a casa. Ducha que por otro lado ha venido con regalo pues las luces de la cabina se han apagado mientras me duchaba y he permanecido a ciegas en esa especie de “zulo” por espacio de 10 minutos ¡No podía encontrar ni la toalla ni la ropa!
Por un momento he pensado que era víctima de una broma de cámara oculta. Esta sin suerte este año el goalkeeper coach de Sundowns. Vamos a ver que pasa con las maletas pues en los dos últimos vuelos transoceánicos he llegado siempre a mi destino sin ellas. Cosa para la cual ya estoy mentalizado, me gusta ponerme en el peor de los casos y así no hay decepciones ¡Llegaré sin maletas!
Y por cierto ¿El fin del mundo? Avisarme a que hora es para no estar. Brother, comentarte que con las prisas por volver, se me ha olvidado hacer una transferencia del dinero desde Sudáfrica aunque quizás con una llamada puedo lograr que lo envíen rápido ¡Ya se que no me lo perdonarás nunca! Pero tranquilo que tengo “metálico” para tus Vodka-limón de este fin de semana. ¡Estoy en todo!
En estos momentos pasando a “Modo Europa”, tarjetas bancarias, moneda y tarjeta sim sudafricana a la “reserva” mientras vamos sacando del banquillo de los suplentes la documentación europea. Procedimiento que por otro lado, haré a la inversa a mi llegada a Sudáfrica el día 10 de enero de 2013.
La frase de la mañana de hoy: Es muy fácil, “Vuelve a casa vuelve por Navidad”. Era una broma, odio esa canción, me entra la depresión escuchándola y con los tiempos que corren ¡No estamos para eso! Vamos con la de verdad: “Casi todas las cosas buenas que suceden en el mundo, nacen de una actitud de aprecio por los demás” (Dalai Lama). Buen tipo este Dalai, dice cosas con mucho sentido. Desde París como siempre con amor mucho amor (es que aquí si que no me queda otra) Jon Pascua Ibarrola, también conocido como el señor Sweetman.
Foto: Durante uno de mis numerosos viajes en avión. Mi primer vuelo fue a los 30 años y desde entonces ¡No he parado! Aunque para ser sincero, ya había montado en muchos. ¿Cuándo? Pues cuando trabajaba en el aeropuerto de Bilbao cargando y descargando maletas de los aviones. ¡Es que soy como un pabellón multiusos! Por cierto, cuando aterrice en Bilbao, saludaré a los que eran mis compañeros de trabajo hace ya muchos años. ¡Siempre los veo en la rampa!

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