El cielo es también el límite para el Viola y el bar del oeste de Badajoz

Haciendo referencia a la letra de la canción “En todas partes” de Habana Blues, que dice aquello de “La amistad es una semilla que brota en cualquier lugar”, hoy me ha parecido oportuno presentaros a parte de mi entrañable famila de Badajoz.
Tras mi salida del Athletic Club de Bilbao y después de estar unos meses en el paro, recibí una llamada de un grupo de empresarios que se hicieron cargo del histórico C.D Badajoz y sin pensarlo dos veces acepté la propuesta con el compromiso de que cuando tuviera una oferta profesional encima de la mesa abandonaría el club.
Durante mi estancia en éste y en la ciudad, tuve la oportunidad de hacer grandes amistades, que aunque estaban vinculadas de alguna manera al fútbol (por su devoción por el histórico), en cierto modo nada tenían que ver con el este deporte. En la foto aparecen unos cuantos compenentes de esa mi gran familia durante los cerca de 8 meses que viví en la ciudad. Mis amigos del “Bar del Oeste Americano”, ese del que tantas veces habéis oído hablar en la aventura.
Era el bar del barrio donde vivía, situado a escasos 30 metros de la puerta de mi casa. El bar en cuestión se llama “El velador” y la persona que lo regenta (foto arriba), aunque se llama Juan, es también conocido como el “Viola”, tras una rocambolesca derivación del nombre de su bar: Velador – Violador – Viola. Ese “¿Qué quieres tomar, gilipollas?” cuando entras al bar la verdad es que es como la Mastercard ¡No tiene precio!
Y su grito a los cuatro vientos de ¡Aquí no queremos miserias! es la frase con mayor contenido que he escuchado en mi vida. Os cuento cómo lo conocí: Recién llegado a Badajoz y tras finalizar el almuerzo en un restaurante próximo en compañía de mi amigo Jorge (el segundo a vuestra izquierda en la foto de abajo) al que ya conocía por haber sido compañeros en el Cacereño durante mi último año como jugador en activo, nos acercamos al “Velador” a tomar un café.
Era la primera vez que entraba al bar. Mientras yo estaba en el baño Jorge pidió una consumición y al volver, me llamó mucho la atención el color de su bebida, que era una especie de licor. Es entonces cuando me dirigí por primera vez al “Viola” (Juan) y le pregunté:
– Perdona ¿Qué es lo que esta tomando Jorge?
– ¡Y a ti que cojones te importa! Me contestó.
Así, sin anestesia. Tan solo le falto completar la frase con la coletilla de “gilipollas” al final. A partir de entoces, tal y como dice la canción; “Amigos para siempre”. A partir de ahora, cuando haga referencia al “Bar del Oeste Americano de Badajoz”, no podréis decirme aquello de que no sabéis a lo que me refiero. Aunque en la foto tan sólo aparecen una pequeña parte de los componentes de esa gran familia, de izquierda a derecha, os los presento:
“Golo”, futbolista todavía en activo, procedente del país vasco que jugo hace muchos años en el Eibar y que debido al fútbol y su paso por el Badajoz y varios equipos extremenos ha terminado afincándose en la ciudad pacense.
-El “Marqués”, amigo al que conocí durante mi última temporada como jugador en activo (en el Cacereño) hace ya más de 12 años y con el cual aún conservo la amistad. Apodo que yo mismo le puse al verle una vez cocinar un paquete de salchichas sin quitarse la “chupa” de cuero y con los cuellos levantados.
– El “Pisa”, nacionalista convencido y español, gran persona, generoso y con una “acidez” terrible en  su sentido del humor. Jamás dice algo sin una doble intención. Tener una conversación con el desarrolla terriblemente el intelecto. ¡Jamás sabes de lo que realmente esta hablando! Haz veces que sus comentarios pueden tener dos o más intenciones y sentidos.
“Angelita”, la única mujer en el mundo que podría sacarme de mi “soltería” en estos momentos, la única mujer por la cual diría aquello de “Si tu me dices ven, lo dejo todo”. Por desgracia, es la mujer de mi amigo el “Marqués” bastante más joven que yo y más guapo.
– El “Cerebro” González, padre de “Angelita” y suegro del “Marqués”, conocido así desde su etapa como futbolista en el “Histórico” hace ya muchos años.
– El “Viola”, el pedazo de sinvergüenza que me dijo aquello de “A ti que cojones te importa” la primera vez que lo conocí. La persona que regenta el “Bar del Oeste Americano”.
Si alguna vez pasáis por Badajoz, ni se os ocurra pasar por el bar sin dos pistolas, ni jamás dejéis el caballo fuera porque ¡Os lo roban! Como continúa diciendo la letra de la canción sobre la cual hago mención un poco más arriba: “Hay amor en todas partes y en cada rincón del mundo”. Todos ellos poseen ese conjunto de valores que más admiro en las personas como son la honradez, la bondad y la generosidad. Bueno, a decir verdad no todos (risas) pero se les perdona ¡Son muy buena gente!
Por cierto, y antes de terminar, aunque no aparezcan en la foto, faltán aún muchos componentes de esa gran familia de la cual guardo un grato recuerdo, son gente muy pero que muy especial para mí. Igual algún día me envían otra foto y tengo la oportunidad de presentaros al resto ¡Seguro que sí! Desde la Ciudad de Johannesburgo como siempre con amor mucho amor Jon Pascua Ibarrola, también conocido como el goalkeeper coach de Sundowns.

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