Como modificar un calentamiento de partido y no morir en el intento

Son las 08:00 de la mañana y ya estoy en mi habitual rincón del hotel de concentración, que no es otro que una de las mesas del jardín de la piscina. Nueva jornada de liga, esta vez la número 24, en la que al igual que la semana pasada realizaré un nuevo tipo de calentamiento de partido.
Un calentamiento que tras pequeñas modificaciones domingo a domingo, por fin a quedado perfectamente ajustado. Y digo “poco a poco” porque este ha sido el proceso. Desde la temporada pasada vengo comentando con Wayne, que es el que viene jugando, sobre la posibilidad de hacer cambios en el calentamiento, pero el siempre venía contestando que le gusta el que realizamos y que no quiere hacer cambios, cosa que de cualquier forma respeto.
A mi llegada hace ya 3 temporadas propuse uno y es con el que nos hemos quedado. Lo que he tenido que hacer desde entonces, para salirme con la mía aunque siempre pensando en él, es incluir poco a poco pequeñas modificaciones para que no acuse el cambio y no aprecie el cambio de rutina.
Finalmente, a día de hoy, tengo un calentamiento mejor adaptado y “optimizado”. Y digo “optimizado” porque los contenidos siguen siendo los mismos, aunque han venido siendo realizados en diferente de diferente forma. Digamos que las modificaciones han venido a modo de “orden” en el cual veníamos ejecutando las tareas, aunque en algunos casos también he modificado la forma en la cual las ejecuto.
Algún día escribiré algo al respecto en el área de metodología de la web, para aquellos curiosos que estén interesados en esta parte del “entrenamiento”, que por otro lado para mi, aunque tenga relación directa con el entrenamiento del portero, no la considero en sí como una parte de la metodología de entrenamiento. Quiero decir con esto que es la parte del entrenamiento del portero que menos tiene que ver y menos nos ayuda, a analizar o comprender una metodología de trabajo.
Y lo digo por la manera en la cual yo afronto los calentamientos, los cuales son diseñados con la idea o premisa de que el portero se “llene” de sensaciones positivas parar comenzar el partido en las mejores condiciones mentales posibles, sobre todo a nivel de “confianza”, que tenga la percepción de sentirse seguro. A partir de aquí, me preocupo realizar todas las acciones técnicas principales que va a realizar durante la competición, y algunas secundarias.
Pues bien, como dicen aquí, todo esto ya esta “down” (realizado y acabado) y desde ahora tengo un calentamiento tipo perfectamente ajustado. Y cuando hablo de ajustado también me refiero a “sincronizarlo” con las tareas que viene realizado el equipo porque desgraciadamente, hay que compartir espacio y a menudo uno no puede trabajar como quiere. No obstante ¡En la adaptación esta el progreso! La frase de la mañana de hoy: “La voluntad de hacer de cada instante algo irrepetible viene a ser una verdadera pasión por la vida” (Ángel Gabilondo) Vía Sergio Sánchez.
Foto: Con Wayne Sandilands y sus dos hijos, durante la temporada pasada. Lo podéis apreciar porque por aquel entonces, no tenía aún los brazos tatuados.

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