Tras algo más de cuatro horas de autobús ya estamos en Cape Coast

La entrañable familia Sundowns ya se encuentra en su nuevo destino, la ciudad de Cape Coast, también en la República de Ghana. Hemos cubierto el trayecto en algo más de 4 horas, atravesando suburbios y suburbios situados a uno lado y otro de una carretera, que aunque asfaltada, estaba sin señalizar en la mayoría de su recorrido. Un auténtico espectáculo. Cabras, gallinas, pollos y vacas a un lado y otro de la carretera.
Siempre pendiente de si algo o alguien saltaba o no a la calzada al paso del autobús, que hacía sonar su claxon avisando a nuestro paso. Hoy ni si quiera me he puesto los auriculares, he ido disfrutando del viaje con la habitual música africana que escoge nuestro chofer, que por cierto, es un auténtico fenómeno. No hay atasco que se le resista ni policía que pueda deternerle cuando circulamos en sentido contrario.
El mago de los carriles le llamán. Hay veces que incluso me lío, no se si somos nosotros los que vamos mal o los que vienen de frente. Como curiosidad comentar que en Ghana, a diferencia de Sudáfrica, se circula también por la derecha, como en España. Por cierto, que ganas tengo de sentir de nuevo el invierno sudafricano y volver de nuevo a los 10 – 12 grados, este calor pegajoso de aquí agota a cualquiera. ¡Hasta al mismísimo Sweetman!
Lo de la llegada a la ciudad ha sido algo impresionante, mejor lo dejo para mañana. La auténtica África en todo su explendor, la que lo tiene todo sin tener nada. Lo que han visto hoy mis ojos es difícil de explicar, lo recordaré como algo muy especial durante el resto de mi vida. Ni si quiera he podido recogerlo con mi cámara de vídeo porque a esas alturas, no me lo esperaba, había agotado ya las dos baterías.
¿El hotel? No os podéis ni imaginar lo que tengo al otro lado de la ventana. El mismísimo paraíso, el lugar donde nunca me canso de estar, el lugar en el que pienso en mis momentos de “vida interior”. Si, lo que tengo al otro lado de mi ventana es lo que todos en estos momentos pensáis ¡La playa! Hoy voy a dormir con el sonido de las olas que rompen en la arena a escasos 20 metros de mi habitación. Bendita aventura la mía, jamás podré decir que he pasado por la vida de puntillas.
La frase para la noche del día de hoy: “Yo no soy un cuerpo con alma, soy un alma que tiene una parte visible llamada cuerpo” (Paulo Coelho). Cape Coast, la ciudad donde el todo (el mar y la playa) y el nada (suburbios marginales, miseria) están conviviendo juntos como si nada. Areas marginales pegadas a la playa y situadas en para lo que muchos de nosotros son “zonas privilegiadas”. No puedo dejar de pensar en ello. Dando gracias a la vida que me ha dado tanto. Desde “el todo sin tener nada” como siempre con amor mucho amor Jon Pascua Ibarrola, ese al que muchos conocen como el goalkeeper coach de Sundowns. ¡Muy buenas noches a todos!
Foto: En el autobús, sujetando la caja de pastillas de la malaria que llevo tomando desde hace tres sábados. En la habitación del hotel, además de las habituales botellas de agua de cortesía, me han dejado un bote de “Raid Max Multi – Insect Killer”. Vamos a ver si no se ceban conmigo. 

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