El talibán sevillista Rafa García nos escribe desde el cielo de Sevilla

Mi nombre es Rafa García y tengo 42 años. La historia que voy a contar varía un poco con las que se han contado hasta ahora en esta sección, ya que lejos de haber defendido la portería de algún equipo de cierto nombre o estar vinculado a la disciplina de algún club, mi experiencia bajo palos se limita mas a los típicos campeonatos a los cuales nos apuntábamos el grupo de amigos.

Eso, más alguna que otra participación en algún otro equipo que reclamaba mis servicios a cambio de alguna que otra cervecilla acompañado de su montadito. ¡Todo un sueldo! Nacido en Sevilla y aficionado al fútbol desde pequeño, siempre me sentí muy atraído por el mundo de la portería. Esto seguramente vino motivado por los grandes nombres que por aquellos entonces guardaban la puerta del que es mi equipo.

Hombres como “Super Paco”, o Buyo, despertaron en mi una pasión que mas que abandonar con el paso del tiempo fue en aumento, hasta el punto de acudir al estadio y estar más pendiente de las acciones del portero y su forma de seguir el juego que de las jugadas que se estaban desarrollando en la otra punta del césped.

De niño recuerdo con nostalgia aquellos partidos en el descampado donde la altura  de un gol del tiro alto la marcaba la altura del portero que ocupaba el espacio situado entre las dos piedras que ejercían de postes.

Recuerdo las charlas con mi hermano, quien curiosamente era el pichichi de nuestro equipo, las noches antes del partido en las que le comentaba los nervios que tenía debido a la responsabilidad que sentía al jugar como portero del equipo. Partidos con aquellas horribles rodilleras blancas y esos guantes Mikasa que eran todo un lujo.

El paso del tiempo no ha hecho más que consolidar esa fascinación por esa demarcación aunque ahora me encuentre inactivo. Quizás la mayor satisfacción que me he llevado fue cuando cierto día observé como mi hijo Juan Carlos, de 9 años, empezó a sentirse atraído también por el hombre leyenda que ocupaba la portería del que también es su equipo.  Empezó a imitar su vestimenta, a ponerse para jugar con las mismas medias blancas por que por aquel entonces llevaba su ídolo, desconociendo que este a su vez las lleva como homenaje al que era su portero referencia, Luis Miguel Arconada.  Estoy hablando de Andrés Palop.

Esto me llevó a intentar ponerme en contacto con él para ver si era posible que mi hijo conociese a su ídolo. Es cuando me topé fue con una persona sencilla y cercana que no ha hecho más que engrandecer su figura.  Soy de los que creo que a veces se forma una cadena de cosas positivas en la que cada eslabón te lleva a otro agradable descubrimiento.

Si la admiración de mi hijo hacia Andrés Palop (y la mía también) nos llevó a conocerle personalmente, este a su vez nos llevó a una persona que me ha maravillado desde el principio por la pasión que transmite a todo lo que hace. Para mí ha sido un enorme descubrimiento la figura de Jon Pascua Ibarrola y su web, donde por fin he encontrado un sitio donde seguir mi gran pasión.

Antes he dicho que mi historia es distinta porque mi vinculación con la portería se basa más en la admiración que en la actividad que he tenido, y esta web me ha servido para disfrutar y admirar junto a mi hijo de todas esas grandes historias que aparecen, ya sean contadas por el propio Jon o por gente que me ha ganado como Alberto Gil, Alberto López, Juan Jesús, Ricardo, Juanjo, Ramón, la familia Martínez, Itxaso, Martín, Francisco…

El lema de Mamelodi Sundowns es “The Sky is the Limit” y yo también me he propuesto tener una meta y esta se encuentra también en el cielo. Además del disfrute propio de la web, Jon y su “ejercito” han vuelto a despertar en mi ese gusanillo por volver a calzarme los guantes aunque sea solo por una vez.

Mi meta se sitúa ahora en superar un problema en el tobillo e intentar jugar el partido homenaje que todos los años se celebra en la ciudad deportiva del Sevilla FC en honor a un amigo que se marchó al cielo. ¡Quiero disputar el homenaje a Giulio Guerrera!
Desde este rincón amigo, quiero aprovechar para dar las gracias a mi amigo Jon y terminar con el grito de guerra que quiero hacer mas mío que nunca el próximo mes de diciembre, el de “The Sky is The Limit”.
 
Rafa García

Desde aquí querido Rafa, desde este otro lado del mundo, darte las gracias por compartir esta curiosa historia de afición y pasión por el fútbol y desearte de todo corazón que este próximo mes de diciembre puedas cumplir tu humilde sueño, que no es otro que jugar ese partido de homenaje a Giulio Guerrera. ¿La frase para la mañana del día de hoy? “Una vida vivida para el mañana nunca llega, una vida vivida para el ayer nunca cambia, pero una vida vivida para el presente está llena de asombro, misterio y la elección de ser felices para siempre momento a momento” (Kiddard Jackson).

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