David Ramos Vázquez y su nueva oportunidad para cumplir su sueño

Me llamo David, tengo 19 años y soy de Vitoria-Gasteiz. Estudio Educación Primaria en Eskoriatza y tengo dos pasiones; el mundo de la portería, donde Andrés Palop Cervera fue, es y será mi ídolo, y el Deportivo Alavés. Como casi todo chaval empecé a interesarme por el fútbol desde bastante pequeñito, por influencia de mi padre y mis amigos.

Comencé a jugar en la calle, en el patio del colegio y en cualquier momento en el que disfrutara de la presencia de mis amigos. Todos querían ser jugadores, para jugar como portero hacíamos lo típico de “el último que toque el palo se la queda”, y sinceramente, yo siempre me quedaba atrás para poder ser portero.

Me gustaba que me chutaran fuerte  y poder usar las manos para detener el balón. No me hacía ilusión meter un gol pero sí poder parar el tiro del mejor jugador de la clase. Cuando cumplí los 8 años me inscribí en equipo de mi barrio, el C.D Lakua. Recuerdo como el entrenador no me dejaba ponerme de portero porque él quería que todos aprendiésemos a jugar con el pie y ¡No veáis que cabreos me cogía!

Después de 3 años, al finalizar mí primera temporada como alevín, me pasó una de las mejores cosas que me han pasado en mi vida futbolística; me llamó el equipo de mi ciudad, del que era forofo, el Deportivo Alavés. Lo más normal hubiera sido decir que sí sin dudarlo ni un segundo pero a mí me costó muchísimo decidirme, ya que era dejar atrás el jugar con mis amigos en el equipo mi barrio, donde lo pasábamos genial.

Aún así, con el apoyo de mis padres, decidí aceptar y fichar por el alevín del club de mis amores. Pasé una temporada perfecta, y para redondear el año me eligieron junto  con otro portero para formar parte del equipo que llevaría el Alavés al Torneo Nacional Alevín que se suele disputar en Brunete, aunque aquel año se celebró en Estepona.

Os podéis imaginar cómo estaba ¡Emocionado era poco! Disputamos un gran torneo y dejamos el nombre del Alavés bien alto, a pesar de caer en los cuartos de final contra el F.C Barcelona de Gerard Deulofeu. En clasificación general ocupamos la octava plaza de entre los 20 equipos de Primera División que disputaron el torneo.

Es en aquellos tiempos cuando me empecé a fijar mucho en el Sevilla F.C y en su gran portero, Andrés Palop Cervera. Lo empecé a seguir con atención y sinceramente, me encantó. Su técnica, su carácter, su afán de superación… A raíz de ahí Palop fue, es y será siempre mi ídolo.

Después del torneo finalizó mi etapa alevín y en el mismo Deportivo Alavés, comencé a jugar en la categoría infantil. En mi primer año ganamos la liga y todo eran alegrías, a pesar de que personalmente comencé a darme cuenta de que tenía un problema; mi estatura.

Siempre he sido un portero bajito pero con la agilidad lo había podido disimular. Hasta que llega el momento en el que te encuentras con una portería de 2’44 metros de altura. Terminé la etapa de infantiles y cadetes en el Deportivo Alavés, aunque la verdad es que no cuaje años muy buenos.

Muchas veces me faltaba decisión, y eso, sumado a lo de mi estatura me perjudicó bastante a la hora de ser alineado en el once titular. La última temporada de cadetes, en Liga Vasca, a pesar de comenzar la liga con 10 partidos seguidos ocupando plaza en el banquillo, superé todas las adversidades y me hice con la titularidad.

No obstante al final de temporada la dirección del fútbol base decidió darme la baja y ahí terminó mi andadura en el equipo de mis amores. A pesar de darlo todo, muchas veces, por unas cosas o por otras, no se cumplen los deseos.  Sin pensármelo demasiado decidí volver al equipo de mi barrio, al C.D Lakua, donde he jugado 3 años, hasta la temporada pasada (2012-2013) que finalicé mi etapa de juvenil.

En esos 3 años he aprendido a vivir el fútbol de otra manera, más tranquilo y con menos presiones. Es cierto que cambia muchísimo el nivel del Deportivo Alavés al del C.D Lakua, pero yo pienso que es preferible estar en un equipo donde te quieran de verdad. En estos 3 años además, he coincidido con uno de los entrenadores que más me ha marcado en mi vida futbolística, Héctor García Osaba, un motivador nato al que le tengo muchísimo que agradecer.

Este año, tras finalizar mi etapa como juvenil he fichado por el San Prudencio, un club de la preferente alavesa con el que deseo seguir aprendiendo y disfrutando del fútbol. Anteriormente cuando volví al Lakua pregunté si podía ser también entrenador de porteros y es allí cuando comencé esa nueva faceta deportiva de mi vida.  Tan sólo llevo 3 años como entrenador de porteros pero la verdad es que estoy encantado.

Me apasiona el mundo de la portería, y transmitir todo lo que yo he aprendido en todos estos años a chavales que están empezando, quizás en un futuro ellos también hagan lo mismo con lo aprendido. En esta mi etapa como entrenador de porteros he conocido a otra gran persona, Miguel Ángel, que ha sido sin duda la que más me ha enseñado sobre el mundo de la portería.

Curiosamente Miguel Ángel fue alumno del protagonista de esta web (el goalkeeper coach de Sundowns), durante uno de los cursos de entrenador de porteros que impartía cuando trabajaba para el Athletic Club de Bilbao.  Miguel siempre me habló genial de un tal Jon Pascua, que hasta ese momento, era un auténtico desconocido para mí. A raíz de oír hablar de él y de su libro, y de casualmente verlo en “Twitter”, empecé a seguir su web y devorar sus vídeos.Tras entablar contacto con él, hace unos días, Jon me propuso escribir un artículo para el área de la “firma invitada”, donde mi ídolo Andrés Palop también hacía aparición. Por eso, por los espectaculares vídeos y por difundir de esta manera tan generosa tu trabajo, te doy las gracias Jon.

Espero poder seguir aprendiendo de ti y de las personas, como Miguel Ángel, y de todos los que tienen un criterio como entrenadores de porteros.  Seguir aprendiendo de vosotros, de muchos más, y continuar con mi andadura como entrenador de los locos de la portería. Aupa zu eta atezainaren munduan gabiltzan guztiok! “The Sky is The Limit”.

David Ramos Vázquez

Querido David, agradecerte que hayas querido compartir con nosotros tu historia. Una historia, por otro lado, que se repite en la mayoría de los jóvenes que luchan para conseguir su sueño y llegar a ser algún día profesionales del mundo de la portería. Tan solo una pequeña minoría consigue alcanzar su sueño. Yo mismo, soy uno de ellos.
Afortunadamente el fútbol me está dando ahora de vuelta todo aquello de lo cual me privó en mi etapa como jugador. Quizás este, sea también tu destino. Sigue trabajando y sobre todo disfrutando, porque es la única manera de conseguir tu objetivo. ¿La frase para la noche de hoy? “Un sueño solo puede triunfar sobre la realidad si se le da la oportunidad” (Stanislaw Lem).

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