Camino de Johannesburgo con la amarga decepción de la derrota

Tras carrera mañananera a las 07:00 de la mañana por los alrededores del hotel, esta vez en solitario, y el desayuno de las 08:30 horas ya estamos en el autobús camino de Johannesburgo. Algo más de tres horas de autobús nos esperan hasta llegar a nuestro destino.
Ni entrenaremos hoy ni lo haremos mañana, pues no disputaremos la siguiente jornada de liga hasta el próximo 6 de noviembre y nos podemos permitir el lugo de dar un poco de “aire” al equipo. Más si cabe cuando llevamos 3 partidos jugados en tan solo 7 días.
Seguimos en las posiciones privilegiadas de la tabla y con la posibilidad matemática de continuar en la primera posición ganando ese partido aplazado que nos queda por jugar frente al siempre complicado Orlando Pirates. Indudable la decepción que tenemos encima tras la derrota de ayer.
No entraba en nuestros planes perder esos 3 puntos, y menos aún viendo el juego que el equipo venía desplegando estos últimos partidos. Es lo que tiene este deporte, con un autobús, bien grande por cierto, y aprovechando su única llegada por las inmediaciones de nuestra área, el Polokwane City se llevó los tres puntos de un partido que parecía que jugábamos en casa.
Me da la sensación de que antes del encuentro hubieran firmado perder por un gol a cero. Cuando finalizó el partido los jugadores adversarios lo celebraron como si hubieran ganado una final de Champions. Tras el pitido final todos los jugadores del banquillo salieron disparados hacia el terreno de juego, corriendo de aquí para allá y abrazándose con todo lo que se cruzaba en su camino.
La verdad es que no se puede decir nada al equipo porque lo intentaron como pudieron. Un ataque continuo, aunque no muy brillante, pero entregado, muy entregado. Comentar también que ayer la nueva incorporación de mi particular “Ejército de las Tinieblas”, y número uno de la portería de Sundowns Kennedy Mweene,  estrenó capitanía ante la baja de nuestro central holandés Alje Schut que no pudo jugar debido a que durante todo el día de ayer estuvo con vómitos y no se encontraba en condiciones de disputar el partido.
A pesar de que acaba de llegar Kennedy es portero con mucha presencia y personalidad, tiene una especie de aureola de “glamour” cuando esta en el campo debido a su personalidad. Posee además una de las mejores virtudes que puede tener un portero; no le afecta para nada el error, se mantiene siempre emoncionalmente muy “plano”.
Algo que para mi es importantísimo en esta demarcación. A pesar de que aún tenemos mucho trabajo por hacer en muchas áreas, es capaz de compensar muchas de sus debilidades con su forma de ser, algo que realmente es digno de admiración. Actua con una serenidad terrible y se le ve muy sereno en situaciones de riesgo donde otros porteros se “estresan”.
Especialmente con el balón en los pies,  es muy solvente porque la pelota no le “quema”. Y son talentos naturales, pues ha pasado conmigo analizando su juego más tiempo que durante toda su carrera deportiva. Es terminar de estar con él una hora frente a la pantalla y decirte ¡Gracias Coach! Imaginaros el tiempo perdido. Y es además buena gente, muy buena gente

¿La frase para la mañana del día de hoy? “La verdadera mejora en el portero reside en traspasar los miedos y limites de su mente” (Mariano Félez Aguado). Desde algún lugar de la carretera entre las ciudades de Polokwane y Johannesburgo como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido como Jon Pascua Ibarrola.

Foto: Con Kennedy Mweene, última incorporación de mi particular “Ejército de las Tinieblas” y número uno de la portería de Zambia.

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