Tras escasos 45 minutos de avión ya estamos en la ciudad de Nelspruit

Ya estamos en la ciudad de Nelspruit, provincia de Mpumalanga, tras un breve vuelo de apenas escasos 45 minutos. Vuelo, que por cierto, ha salido con retraso debido a alguna tormente que andaba surcando el cielo Sudáfricano y estaba justo de camino.
Completamente de acuerdo con el comandante en retrasar el vuelo, pues nuestro avión era lo más parecido a un “pajarito” y no lo veía yo muy “ready” para lidiar con la tormenta. El goalkeeper coach de Sundowns ha ocupado asiento justo en el pasillo de emergencia, y se ha hecho el “interesante” cuando una de las azafatas le hablaba el inglés para explicarle las instrucciones para abrir la puerta en caso de emergencia.
No he puesto ni siquiera cara de “poker” cuando se dirigía a mí como si hablara inglés de toda la vida. ¡Ha colado! No obstante tenía el respaldo de mis dos porteros, que andaban cerca, así que la situación estaba controlada. “Si pasa algo, echáis esta puerta abajo y mientras nosotros salgamos por patas lo demás no nos importa. Y yo salgo el primero, por supuesto, que no quiero dar disgustos en mi casa”, les he dicho.
Adjunto foto de momentos antes de montar en el avión, con mi inseparable compañero “Bracharlie” (diminutivo de Brother Charlie). Foto capturada para enviársela a través de WhatsApp a Denis Onyango (ex componente de mi particular Ejército de las Tinieblas), que a su vez al recibirla me ha enviado esta otra, que acompaña también a la noticia.
Impresionante la azafata (casi tanto como la bella Carol) que me ha hecho dos “caíditas” de ojos como la que no quiere la cosa. Me ha dado doble de zumo, doble de agua y doble de patatas fritas. Comenzaban a sonar en el avión cantos de sirenas y violines Será mi acento al hablar inglés (dicen que es sexy), os aseguro que en España no me pasa. ¡Vaya tela!
Recuerdo durante mi primera temporada en Sundowns como al salir del avión que nos traía de vuelta de Ciudad del Cabo me entregaron una botella de vino blanco (el mismo vino que la copa que tomé durante el vuelo) con un lazo en el cual ponía el teléfono y el nombre de una de las azafatas ¡Y hasta aquí puedo leer!
Luego llego a España y no me prestan atención ni las cajeras de los supermercados al pagar, aunque el importe de la compra supere los 2.000 euros. Finalizada la charla táctica ya estamos todos en nuestras habitaciones. Con todo el trabajo listo, tan sólo estoy a la espera de reunirme con Kennedy para revisar los clips de su último partido jugado y a correr.
Lo haré mañana por la mañana, nada más finalizar el desayuno. ¿La sesión de hoy? Nada interesante. Dejándome ir en un “All the way” que daré por finalizado el jueves para el viernes de nuevo empezar a apretar pues desde entonces tendré 4 días para preparar el partido del próximo martes día 10 frente al Kaizer Chiefs, vigente campeón de liga.
Cambiando de tema, no os perdáis el interesantísimo artículo que he publicado durante la mañana de hoy titulado “La necesidad de descubrir la esencia de cada portero”. Os dejo el enlace:
https://www.jonpascua.com/es/aspectos/necesidad-descubrir-cual-esencia-cada-portero/2787.htm

Ha sido ponerme a escuchar la canción “After all is said and done” una y otra vez, comenzar a teclear con todas esas emociones que me libera la música y en cerca de 40 minutos ya tenía el artículo finalizado. Unas 10 veces habré escuchado más o menos la canción, creo yo. Si la pongo de nuevo en otras 10 ocasiones os aseguro que saco otro artículo.

Calor impresionante el que hace por aquí y exagerado el tamaño de las moscas que parecen auténticos “helicópteros”, casi del mismo tamaño del avión en el cual hemos viajado hoy. ¿La frase para la noche de hoy? “La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar” (Friedrich Nietzsche). El Nietzche este, o como se escriba, si que sabía lo que decía.
Desde la ciudad de Nelspruit como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido como Jon Pascua Ibarrola, el “Profe” o “Sweetman”. Por cierto, al final me la voy a poner, me refiero a la canción, quiero terminar un artículo sobre otro de los pilares de mi método de trabajo (concretamente el liderazgo) y me da que este va a a ser un buen momento. ¡Muy buenas noches a todos! Voy al lio.
Por cierto, no sabéis como me alegra saber de Denis Onyango y lo mucho que le hecho de menos. Lo que disfrutaba viéndolo entrenar y lo amable y humilde que era. En los algo más de 2 años que he trabajado con él ni tan solo una mala cara le he visto. Un tipo muy especial al que recordaré siempre con mucho cariño. No por nada es para mi “Everytime you go away”. ¿Alguién sabría decirme porque me recuerda a esta canción?

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