Surcando de nuevo el cielo rumbo a mi hogar dulce hogar sudafricano

Y sin apenas darme cuenta, en un visto y no visto, se acabaron estas breves vacaciones de Navidad. Han sido exactamente 6 meses los que he estado esperando como agua de mayo el volver a casa y apenas 10 días el tiempo de estancia. Cada vez pesa más marchar, no solamente por aquello de dejar el hogar, sino porque son prácticamente ya 4 años sin parar y siento que necesito descansar, al menos un poquito más.
De todos los años que llevo en África estas, sin duda alguna, han sido las navidades más duras, y en las cuales más me ha costado más marchar. Llegué a casa mentalmente agotado y vuelvo de nuevo a la carga sin haber recuperado, sabiendo que me van a esperar otros cinco meses duros, muy duros, en los cuales algo me voy a tener que inventar para tener por donde agarrar.
Voy pensando en que “esta si que va a ser la buena”, en referencia al reto al que me voy a enfrentar. Como suelen decir, “lo que no mata engorda” así que a mi vuelta en verano, volveré a casa aún más reforzado.
En estos momentos me encuentro en París, haciendo escala antes de coger el avión que me llevará de vuelta a Johannesburgo. Este mismo jueves volvemos a los entrenamientos y realmente no se todavía cual es el plan pues mientras estábamos de vacaciones la PSL ha vuelto a cambiar el calendario con lo que lo de “antes”, seguro que ya no vale.
No obstante es algo que no me preocupa pues tenga el tiempo que tenga, se que tengo la capacidad suficiente para tener a mi particular “Ejército de las Tinieblas” preparado para cuando haga falta. Tras notificarme las fechas y calendarios de entrenamientos y amistosos, tán sólo necesitaré de 5 minutos (y me sobran 2) para hacerme la idea general de cómo trabajar durante esta mini-pretemporada.
No necesito ni papel ni bolígrafo, como tantas veces algunos me han oído decir; “Todo esta en la almendra”, esa que Dios me dio y poco a poco he ido llenando. Tal y como dice, pero en latín, otra de las frases que llevo tatuadas en mi cuerpo “Conocimiento en la mente y virtud en el corazón”. Combinación realmente perfecta, que trabajando en equipo le pueden sacar a uno de más de algún apuro. Voy a ver si un día de estos puedo hacer que trabajen un poquito más en conjunto, y no precisamente con esto del fútbol.
¿La frase para la tarde del día de hoy? “Deja de pensar en términos de limitaciones y empieza a pensar en términos de posibilidades” (Ferry Josephson). Begoña Ibarrola, no estes triste, soy una persona feliz, muy feliz ¿Sabes porqué? Porque también se apreciar los momentos de tristeza, mucha tristeza, como los de esta mañana. Jamás me conformaré con llevar una vida “plana”, aunque tenga que pasar 1.000 momentos como el que hemos pasado juntos esta mañana.
 
¿La canción de hoy? Sin duda alguna; “One last cry”, del gran Brian McKnight. Dedicada a mi madre, una canción preciosa y triste, muy triste, que a los dos nos ha hecho llorar. Os dejo el enlace:
Y cuando más triste estoy, más la pongo y la escucho, una y otra vez, una y otra vez, amplificando la tristeza hasta que me duela el alma. Activando las emociones, a menudo sufrir, es también vivir. Estoy en mi derecho de tener un mal día, y de sufrirlo. Desde París, como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido como el goalkeeper coach de Sundowns. Vamos, vamos, vamos…”One last cry”, de Brian Mcknight. Esta canción también me la tatúo ¡En la espalda!
Vídeo: El gran “Txakur”, seguidor de la aventura al que no tengo el placer de conocer personalmente, deseándome un feliz viaje de vuelta a Sudáfrica. Ahí, donde le veis, en ese almacén, trabajaba yo hace aproximadamente 10 años, lo hacía junto a mi hermano Unatx, que es el que esta grabando el vídeo ¡Como me ha cambiado la vida! Foto: En el aeropuerto de París hace escasamente una hora, durante el cambio de terminal. El cielo seguirá siendo el límite, por lo menos durante 5 meses más.

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