La vida y sus giros, por Rubén Martínez y Sonia De la Torre

La aventura de la familia Martínez de la Torre sigue su curso y Sonia, mujer de Rubén Martínez Caballero, nos cuenta el giro en sus vidas tras su experiencia en el Maccabi de Tel Aviv la temporada pasada.

Antes de dar comienzo a esta segunda parte de nuestra particular aventura, como muchas veces hace Jon, voy a adjuntar la nota en la que participábamos por primera vez en la sección de la “Firma Invitada” de la web.

Para los que todavía no nos conocéis y queréis saber un poco más de nosotros, y para los que sí y necesitáis refrescar la memoria para poner en contexto esta segunda parte de la historia, ahí va el enlace:

https://www.jonpascua.com/es/invitado/cielo-tambien-limite-para-familia-martinez-torre/2308.htm

Después de pasar el año más intenso de nuestras vidas, tras concienciarnos de que lo vivido no tenía porqué volver a pasar y decidirnos por volver al país de los contrastes, la vida nos da otra sorpresa en forma de un nuevo cambio de destino.

La aventura nos lleva al lugar que quizás siempre habíamos soñado, a la cuna del fútbol, al país donde este deporte se vive de una forma diferente. La aventura nos lleva a nada menos que a Inglaterra, concretamente a Brighton. Llevamos aquí cerca 7 meses, encantados y totalmente adaptados.

De momento no nos pesan ni el clima ni la comida. Nuestra experiencia nos dice que estos dos aspectos son más bien las típicas etiquetas que les ponemos a los países, pero que no siempre son ciertas. En lo personal nuestra hija Lucía está encantada, sobre todo en el colegio. Es una maravilla la educación en este país, los niños pueden ser “libres” dentro de la escuela, y no están acatando continuamente normas y reglas.

Realmente siempre he pensado que el fin de la educación no son los contenidos, sino que es poder hacer a los niños mejores personas, personas independientes y con los valores necesarios para pasar por esta vida, y de momento, aquí se trabaja básicamente ello. Seguramente no aprenda con 8 años a hacer raíces cuadradas, pero quizás nadie se ha parado a pensar en España que a los 8 años no es seguramente el momento de aprenderlas.

Deportivamente tampoco nos quejamos. Estamos en la 5ª mejor Liga del Mundo, y nada es fácil, todos los equipos son difíciles y todos los campos complicados. Sólo hay que echar un vistazo a las clasificaciones de las diferentes categorías en este país, hasta el final de la temporada nunca se decide nada.

¿Diferencias con nuestra Liga? Esto es otro mundo. Desde los estadios, las instalaciones, la estructura interna de los Clubs, hasta las aficiones… Es impresionante ver la importancia que se le da aquí a los fans o aficionados, y emocionante ver cómo los partidos son a medio día para que éstos puedan llevar a sus hijos a los partidos.

Cada fin de semana ves a familias enteras caminar hacia el estadio, pudiendo ser 4 las generaciones que juntas acuden a animar a su equipo. Nada que decir del precio de las entradas, que realmente no suponen un agujero en la economía doméstica y no es una excusa para no poder acudir a animar  a tu equipo.

Todo son facilidades y la recompensa es ver todos los estadios llenos todos y cada uno de los fines de semana. ¡Siempre están a rebosar! Otra de las cosas curiosas de este país es que si las condiciones meteorológicas o el tráfico dificultan la llegada al estadio de los fans, el partido se retrasa hasta que estos accedan al interior de las instalaciones. ¿Os lo podéis creer? Sería impensable verlo en España.

Todo es tan diferente y tan coherente a la vez, que nos hace dudar mucho de que la nuestra, me refiero a la liga española, sea “la Mejor Liga del Mundo”. La verdad es que nos sentimos unos privilegiados. Por tener la suerte de poder ver estas diferencias, de poder vivir esta nueva experiencia y por poder sentir estas nuevas sensaciones.

Nunca podré estar lo suficientemente agradecida a este deporte por las oportunidades que nos está ofreciendo en lo personal, por lo mucho que nos está dejando crecer como personas y por abrir nuestras mentes.

Y la verdad es que queremos seguir, queremos que esto de viajar y la aventura no se acabe nunca, y darle a nuestra hija miles de experiencias inolvidables. Cuando leemos a Jon y a sus firmas invitadas, se nos abren mil frentes para seguir peleando por lo que nos gusta, porque aún nos quedan muchos países y muchos destinos por descubrir.

Por eso desde aquí quiero animar a todo el que me lea a que pelee por su sueño, a que intente no quedarse estancado. Hay que moverse, hay que avanzar, hay que cambiar. No podemos acomodarnos pues si lo hacemos nos crecemos. No olvidéis nunca que “lo único imposible es aquello que no se intenta”.

Espero poder seguir contando desde aquí lo que vamos apreciando por el mundo, todo lo que vamos creciendo hasta llegar al límite y todo lo que nos queda hasta llegar al cielo. Gracias Jon, de nuevo, por dejar expresarme y poder contar un poco nuestra vida, nuestra historia, y cómo no, nuestra aventura

Sonia De la Torre

¡Qué razón tienes Sonia! Porque como dijo una vez Miguel De Cervantes Saavedra; “El que no sabe gozar de la aventura cuando le viene, no se debe quejar si se le pasa”. Un fuerte abrazo para los 3 y que el cielo siga siendo el límite para vosotros durante mucho, mucho tiempo.

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