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El comienzo de nuestra aventura en Bolivia, por David Dóniga Lara

Cuando comencé a trabajar en este cuerpo técnico, en origen formado por Manuel Alfaro (entrenador) y Sergio Rubio (ayudante), al que me uní como preparador físico (ahora sólo somos dos) en la tercera madrileña allá por 2007, nunca pensamos que el debut profesional llegaría a tantos miles de kilómetros de la propia Madrid o del mismo Alicante, donde el éxito de nuestro técnico como jugador fue tan importante que algún día seguramente tendrá su momento…

La oferta de ir a entrenar a un equipo donde la estrella era una vieja amistad mía (Gerardo García Berodian, una de esas tantas que hace el fútbol cada año y que se mantiene en el tiempo), surge en el inpass más largo de nuestra carrera como técnicos.

Yo, particularmente en activo en los banquillos desde el año 2000, cinco años en base como primer entrenador y desde 2005 como segundo y preparador físico de diversos entrenadores, había trabajado en preferente (un año), tercera (cinco años) y segunda b (un año) sin parar desde esa fecha, hasta que en marzo de 2012 Manuel Alfaro y yo fuimos cesados, a falta de siete jornadas, de nuestra labor técnica en el C.D. Toledo.

A todos los entrenadores les genera un estado de ansiedad más o menos llevadero el no entrenar y, en nuestro caso, tanto tiempo entrenando de manera consecutiva además del ascenso a segunda B con el mismo C.D. Toledo exigía, en nuestra opinión, esperar ofertas de niveles mayores a los anteriores para mantener el caché: ofertas que por otro lado no llegaban…

Sólo una opinión. Otros piensan que antes que estar parado coger lo primero que pase debe ser la opción. Pero creo que en el fútbol muchos entrenadores han llegado a un punto de pérdida de integridad y falta de sentimiento de colectivo que, por esa fractura y esa falta de solidez de gran parte, todos sufrimos la actitud autoritaria de los que contratan, que lo aprovechan para desprestigiar nuestro trabajo ya sea con el sueldo, la actitud, la exigencia exacerbada o la opinión culpabilizadora sin criterio ni objetividad. Pero no quiero desviarme.

En noviembre de 2013 se confirma que este viejo amigo nos propone como cuerpo técnico para Club Jorge Wilstermann, uno de los seis importantes de Bolivia y el más importante en masa social. Por fin la gran oportunidad y el salto al profesionalismo. Este paso nunca podremos agradecérselo del todo al hombre que nos dio la oportunidad.

Sin pensarlo dos veces y arreglando nuestra situación personal, familiar y laboral en Madrid en tiempo récord (dejando todo), nos despedimos de España para en enero de 2014 afrontar el reto de llevar a Club Jorge Wilstermann desde el Clausura 2014 (enero-junio) hasta el clausura 2015, con el objetivo de clasificarlo para la Copa Libertadores en el primer torneo y en junio de 2014 hacer un nuevo equipo para intentar conquistar la liga.

Y allá vamos. Nos esperaba una liga de 12 equipos con dos torneos en cada campeonato (de julio a diciembre, Apertura, y de enero a junio, Clausura). Tan sólo conocíamos al equipo a través de vídeos e informes y sólo tuvimos dos semanas desde nuestra incorporación al club hasta el primer partido de liga.

No pudimos disputar ningún partido amistoso antes de la competición. Trabajamos con ayudantes de campo bolivianos, siendo el preparador de porteros Luiz Gonzales (ex jugador chileno de la liga) y  Marcelo Carballo (ex capitán del club e internacional boliviano) nuestros colaboradores.

Con este punto de partida nos ponemos manos a la obra. En un torneo tan corto no hay lugar para el error. Sin embargo, los rivales y su falta de regularidad hacen que puedas mantenerte con opciones durante todo el campeonato. Nuestra actuación no fue buena: en fútbol el resultado es determinante.

Si bien podemos decir que hemos llevado un modelo de trabajo nuevo y conceptos interesantes para un fútbol en crecimiento, que han calado y han hecho mejorar el nivel competitivo y de juego del equipo, nunca será defendible cuando lo que te mantiene en tu puesto, pese a tener un contrato de año y medio y objetivos a largo plazo (propuestos por la dirigencia), son los puntos en la tabla.

De modo que el 27 de marzo este cuerpo técnico vuelve a Madrid con la sensación de haber podido ganar un campeonato que, sin embargo, no nos ha permitido estar más de tres meses en el cargo. En el fútbol lo multifactorial explica el rendimiento, y es difícil establecer conclusiones objetivas concretas de por qué algo funciona, o por qué no.

Tenemos la conciencia tranquila de haber llegado a los  jugadores que hemos tenido a nuestro cargo y, si bien les ha costado entender la propuesta de juego, el propio juego expuesto, con más posesión que el rival, pocas ocasiones en contra y muchas a favor, deja muestras de que con mayor acierto en la finalización y sin errores determinantes en nuestra contra estaríamos hablando de un cambio de paradigma en el club, y quizás en la propia liga.

Pero eso queda para la elucubración; de ninguna manera se sabrá que hubiera sido de nosotros con dos o tres victorias más (la secuencia fue D-V-D-E-V-E-E-E-E-D-D*). Si bien he podido resumir en pocas líneas lo que ha sido la experiencia deportiva, resultadista, lo apasionante para el lector queda en la intrahistoria del funcionamiento de este país, esta liga y esta sociedad. ¿Queréis averiguarlo? Ni Potosí ni La Paz…The Sky is The Limit!

David Dóniga Lara

* V: victoria/ E: empate/ D: derrota

*Gerardo García Berodia fue compañero mío en el fútbol base del Real Madrid. De la generación del 81 (Íker Casillas, David Aganzo, Óscar Miñambres, Miguel Ángel García “Corona”…) y es actualmente jugador de Club Jorge Wilstermann de Cochabamba).

¿La frase del día de hoy? “Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando” (Marcelo Bielsa).
Fotos: David Dóniga junto a Manuel Alfaro durante su aventura boliviana (arriba). Junto a Guti tras la salida de su primer libro, “La Planificación Futbolística”, un mes antes de partir hacia Bolivia (centro). Para todos aquellos interesados en leer la primera parte de sus historia titulada, aquí la dejo: “Transición de jugador a entrenador” 

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