Ya no estoy seguro de si me gusta el fútbol, por Alberto Gil Calvo

El fútbol base y la escuela de la vida, por Olav Meyer Muñoz
jueves 1 mayo, 2014
La importancia de ser en el fútbol y en la vida, por Amaya Gallo
miércoles 14 mayo, 2014

Ya no estoy seguro de si me gusta el fútbol, por Alberto Gil Calvo

Y alguno se preguntará porque digo esto, y muchos pensarán que me he vuelto loco o algo así, pero la verdad es que el fútbol, últimamente, me está decepcionando. Empiezo a pensar que debo ser un bicho raro, porque el concepto que yo tengo sobre mi deporte es diferente al de casi todas las personas relacionadas con él que conozco.
Y no estoy hablando del fútbol profesional, o semi profesional, ni de competición, sino de lo que antes se conocía como “fútbol base”, y a lo que ahora algún iluminado bautizó como “fútbol formativo”.

En mi opinión, y viendo lo que veo cuando presencio entrenamientos, partidos y comportamientos, se debería llamar “fútbol competición para menores de edad”, y digo esto con muchísima tristeza, porque no es lo que yo creo que se debería inculcar a los niños que empiezan en este deporte, sino todo lo contrario.

Desde las escuelas de fútbol y hasta los 13 años, se debería enseñar a los niños a JUGAR a fútbol, y no a ganar partidos. Se debería enseñar a manejar las 2 piernas, y no a jugar siempre por la derecha si eres diestro; a ser capaz de actuar como interior y como lateral, como punta y como central, y no “fijar” a un niño en una sola posición, limitando de esta manera sus futuras capacidades.

Se debería concienciar el que todos los niños jugasen por igual el mismo tiempo, porque a edades tempranas no es bueno fomentar la desigualdad entre ellos; se debería enseñar a comunicarse en el campo, porque una buena comunicación entre compañeros es la base para el buen funcionamiento de un equipo.

Veo “entrenadores” sin titulación a los que se les permite ser responsables de una plantilla, celebrando goles de su equipo en partidos amistosos como si les fuera la vida en ello, y a la vez, riñendo de muy malas maneras a sus jugadores cuando cometen un error, en lugar de corregirles.

Veo niños llorando por no ganar un partido, y cuando les dices todo lo que han hecho bien, contestan que les da igual, porque no han ganado… Los niños que juegan a fútbol no entienden que están en fase de aprendizaje, porque no se les enseña a jugar, sino a ganar, y eso, a mí, no me gusta. Este no es el concepto de fútbol que yo tengo, y, desde luego, no es lo que quiero que mi hijo aprenda.

Veo a padres exigiendo que su hijo juegue más, y que no consienten el hecho de que su hijo forme parte del equipo “B”, aún siendo todos de la misma edad, porque “saben” que su hijo es mejor que los demás.

Y, sobre todo, veo clubes que discriminan a niños de 8, 9, 10, 11 años, porque, según ellos, “no tienen el nivel suficiente para jugar aquí”.  No me gusta este fútbol. No me gusta que un niño esté preocupado por su posición en la clasificación, ni que no sea capaz de saber si ha aprendido algo nuevo en el entrenamiento, porque lo más importante es que, para acabar, han jugado un partido y lo han ganado.

Definitivamente, no me gusta este fútbol. Y podría extenderme mucho más, pero entonces nadie acabaría de leer estas líneas, y mi mensaje no llegaría a nadie. Los niños deberían disfrutar aprendiendo, y aprender divirtiéndose.

Alberto J. Gil Calvo

(Técnico Deportivo en Fútbol, Nivel 2)
¿La frase del día de hoy? “Los niños tienen más necesidad de modelos que de críticos” (Carolyn Coats).

Comments are closed.