Mamelodi Sundowns pierde la final de la Gauteng Cup en la tanda penatis

La familia Sundowns no pudo proclamarse ganadora del torneo amistoso de la Gauteng Cup tras caer ayer sábado en la tanda de penaltis frente al Supersport United. Hasta cuatro penaltis fallamos, por tres del Supersport. Daba la sensación que nadie quería llevarse el torneo. El tiempo reglamentario finalizó con empate a uno en el marcador. Empate que consiguieron a falta de 10 minutos para el término del partido un un balón suelto que quedo en el área pequeña tras salir rebotado en una disputa aérea en una falta lateral.
Llegamos a la final tras vencer en semifinales al Moroka Swallows por cinco goles a cero a las 10:00 de la mañana. La final fue jugada a las 16:30. Una maratón de fútbol que nos tuvo despiertos desde las 06:30 horas de la mañana de ayer, y que finalizó sobre las 19:00 horas. La verdad es que han sido nueve días muy intensos.
Tras la vuelta de Zimbabwe en pasado sábado y la disputa de 3 partidos amistosos, volvimos el jueves a Pretoria y el viernes, tras entrenar en nuestras instalaciones de Chloorkop, volvimos a concentrarnos para la disputa de la Gauteng Cup de ayer. Eso si, antes de llegar al hotel de concentración tuvimos que atender diferentes eventos del club.
Tras finalizar la sesión de entrenamiento acudimos a una tienda de nuestro espónsor “Nike” en la ciudad de Pretoria y más tarde nos acercamos al suburbio de Mamelodi (también en Pretoria) para disfrutar del Día de Mandela con los más pequeños y necesitados. Un jornada realmente espectacular que no olvidaré en la vida, sobre todo por nuestra visita al barrio de Mamelodi.
Escuchar a toda esta gente cantar el himno nacional ha sido uno de los mejores regalos que he tenido la oportunidad de recibir en mucho, mucho tiempo. Me han vuelto a poner pelos de “punta” con 90 segundos que tengo grabados y que próximamente publicaré en la web. Os aseguro que no las tenía todas conmigo en mi vuelta a Sudáfrica para esta mi quinta temporada en el club, pero es que estoy viviendo algo que engancha,  sobre todo en lo deportivo, por el equipo y, como no, por mi particular “Ejército de las Tinieblas”.
En el primer partido, el de la semifinal, Wayne Sandilands defendió la portería con una solvencia y una madurez que me encantan. Una actuación “limpia” en la cual hizo todo bien, hasta las pequeñas cosas que pasan desapercibidas por los aficionados, y que incluso se permitió la licencia de sacar una mano abajo a ras de suelo que hizo disfrutar a todos los que allí estábamos. En la segunda, Kennedy Mweene, lució su espectacular “poso” y presencia con el siempre valor añadido que le da su manejo del balón con los pies. De hecho, en la tanda de penaltis tuvo la oportunidad de participar chutando el quinto, bajo presión, y lo metió. Thela Ngobeni no participó y Dennis Onyango se encontraba jugando con la selección de Uganda, un partido de clasificación para la próxima COSAFA Cup frente a la selección de Mauritania. Un partido, por cierto, con una presencia de aficionados espectacular y que ganaron por dos a cero.
¿Cómo lo se? Porque con breves WhatsApp siempre nos mantenemos en contacto cada vez que viaja con su selección y me hace viajar hasta el lugar que el ocupa y vivir su experiencia. Y respecto al equipo, tal y como os decía, no las tenía todas conmigo al volver a este país, pero en este momento me encuentro con una motivación terrible para ganarlo todo. Cada partido de liga, las tres copas, la Premier Soccer League y la Champions League de África.
Ayer mismo, el equipo arroyó a los dos rivales tanto en la semifinal como en la final, en la cual nuestra poca fortuna en los metros finales nos hizo morder el polvo a pesar de haber tenido la oportunidad de ganar el torneo en los penaltis. Veo al equipo como nunca, con las ideas muy claras, unido, trabajador, agresivo y competitivo. Realmente, salvando las distancias y sin olvidar que esto es fútbol africano, este equipo me encanta y me hace tener fe y pensar que podemos repetir y superar lo de la temporada pasada.
Todo esto, unido a la pasión y la admiración que siento por mi particular “Ejército de las Tinieblas”, hacen que tenga la sensación de que no necesite ser entrenador en una liga y en un fútbol “superior” o más mediático, para disfrutar de mi trabajo. Entreno con porteros de calidad, que no desentonarían trabajando con cualquier entrenador de porteros de cualquier equipo del mundo porque están preparados y tienen un nivel más que aceptable para el desarrollo de cualquier tarea. La única pena es que, todo esto, tenga que ser a 17 horas de avión, con las escalas, de mi casa.
No obstante, para ser sinceros, mi salario también lo compensa, y a pesar de que lo que me mueve en esta vida es el corazón, la realidad es que trabajo por dinero y que el respeto en esta profesión de los clubs por lo que hago, es equivalente a la cantidad de dinero que me pagan. Por suerte o por desgracia, esto es así. A más dinero, más respecto, aunque esto último no quiere decir que vayas a disfrutar en mayor o menor medida de tu trabajo pues el dinero no da la felicidad, aunque si ayuda.
En fin, tras 10 días muy intensos, hoy domingo y mañana lunes disfrutaremos de dos días libres y el martes por la mañana volveremos a los entrenamientos. ¿La frase del día de hoy? “La felicidad consiste en conformarse con la suerte, en querer ser lo que uno es”. Desde Johannesburgo como siempre con amor mucho amor el goalkeeper coach de Sundowns, también conocido por algunos, sólo por algunos, como Jon Pascua Ibarrola.
Foto: El viernes, en compañía de unas niñas, durante la celebración del Día de Mandela en el suburbio de Mamelodi en la ciudad de Pretoria (portada y arriba). Denis Onyango, antes del comienzo del partido que ayer mismo les enfrentó al combinado de Mauritania, con los guantes de su nuevo espónsor RG Gloves (sobre estas líneas) Hay amor en todas partes y en cada rincón del mundo. Dennis Onyango, consigue un espónsor nada menos que desde Chipre de Ramiro González, el fundador de la empresa, que es argentino.

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