La planificación futbolística, por David Dóniga Lara

A estas alturas (y no me refiero a pies de altitud) puedo decir que “La Planificación Futbolística” ha cumplido, sin duda, lo mínimo que se esperaba de ella. Cuando dejamos de jugar al fútbol, para los que hemos vivido pegados a un balón, entrenar supone abandonar el egocentrismo de nuestra carrera futbolística y comenzar a darte a los demás.
Es un cambio de ciclo, de estilo de vida, un paso más…como el hijo pasa a ser padre o la naturaleza hace hueco al que viene para que el ecosistema se reorganice y siga su inexorable evolución. Habrá quien piense que tiene más importancia que el propio futbolista o que, gracias a él, un equipo es lo que es…Yo no soy de ese “gremio”. Y más aún con el tiempo, con la experiencia en el estudio, en el terreno de juego, en el banquillo; los compañeros a los que ves trabajar, tus colegas de profesión, tus profesores, tus alumnos…
Con ellos aprendes que todo es subjetivo, que nada tiene una explicación taxativa, universal, que lo que hoy aprendes puede ser, tan sólo, información que, mañana, ya nos sirva y que, ante todo, está el juego y el jugador: el futbolista. Yo pensaba eso cuando aún hacía goles y soñaba con jugar en segunda B, o pisar estadios míticos; pero lo pensaba desde otra perspectiva. Tras la reflexión a la que te lleva el pasar del tiempo, llego al mismo lugar, pero desde otro prisma.
Convergemos en el mismo sitio para entender que esto es un juego que nos apasiona por su esencia, que es ganar a otro rival, y que sólo desde el juego y para el juego se puede entender que, entorno a él, haya profesionales como nosotros y de todas las índoles, trabajando en pos de que el jugador, cada vez, sea mejor, más eficaz, más inteligente, más preciso.
Sin juego y jugadores, el resto, no somos nada; si escaseara el dinero, si no hubiera recursos, si no se pudiese invertir en tecnología…el juego existiría, como existe en lugares donde tan sólo llega una bola de tela mal cosida, dos piedras y un descampado. Esa es la esencia. Eso es lo que nos hace ver un balón rodar y salir tras él a controlarlo o a darle un patada.
Eso, que no tiene sentido, daba sentido a mi vida, por encima de mujeres, deberes o efímeros placeres, de día o de noche, porque no había nada más atractivo que la droga del juego. Ahora, esa droga es menos dura, no hace tanto daño y te permite vivir sin tanta dependencia.
Será la edad, o la madurez, pero el enfoque ha cambiado, y ahora vivo para los demás, porque los demás son los que, sin necesitarme, sin serles imprescindible, pueden encontrar un apoyo en mí cuando, como me pasaba a mí en su momento, el camino se cierra, se bifurca o te vuelves sin quererlo en el sentido contrario.
Ese guía, ese maestro que pretendo ser, es el que reflejo en “La Planificación Futbolística”. Nada más, y nada menos. Maestro porque no te dice lo que tienes que hacer: sólo te marca un camino. Y porque pretende que el conocimiento te haga libre, autónomo, independiente de teorías caducas y sentencias universales que, por no ser, no son ni demostrables científicamente, pero que han condenado durante décadas a colegas a entrenar según unos cánones que no eran nuestros, que no eran de fútbol.
Un camino propio, único del fútbol, para que lo recorramos los que de verdad creemos que el fútbol “no es así” (pequeño homenaje al gran Pedro Gómez). Dos libros y un software hechos con toda la ilusión para que los técnicos tengan lo que yo no he tenido en mis comienzos. ¿Y por qué empezaba diciendo que “La Planificación Futbolística” ha cumplido, sin duda, lo mínimo que se esperaba de ella? Porque ha llegado a muchísima gente.
La primera edición de la primera parte está prácticamente agotada en sus 1000 ejemplares, y eso es mucho…no para mí, sino para ese objetivo de que unas ideas que yo manejaba desde hace tiempo, fruto de mi experiencia y años de estudio, pudieran llegar al mayor número de técnicos posible para compartir conocimiento, generar debate, estimular la reflexión y ocasionar un punto de inflexión para el avance de nuestra profesión, pues siempre habrá alguien más inteligente que extraiga algo para dar un paso más, así como mucha gente que no se planteaba cambios y que, gracias a ella, mejorará en su trabajo: Más conocimiento, muchas más dudas y cada vez menos certezas. Ese es el auténtico progreso. Porque todo empieza cerca del final, no nos pongamos límite. Esto acaba de empezar. The Sky´s The Limit.
David Dóniga Lara 
Foto: David Dóniga, entrenador UEFA PRO y autor de La Planificación Futbolística I y II. Ésta última, publicada el 1 de septiembre de 2014 por MC Sports con un software de planificación de regalo. (mcsports.es y laplanificacionfutbolistica.com).

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