La teoría y la práctica: las claves del EdP, por David García Luque

La falta de información argumentada que escasea por internet sobre la metodología utilizada en el mundo del portero y los escasos debates que existen sobre las diferentes temáticas que se presentan con ello, son las principales razones por las que he elaborado este artículo. Un artículo en el que me gustaría debatir sobre la repercusión que tiene el conocimiento práctico y el conocimiento teórico a la hora de trabajar como entrenador de porteros.
Para comenzar, me gustaría comenzar diciendo que hay 2 tipos de conocimientos: el conocimiento declarativo (saber que hacer), y el conocimiento procedimental (saber cómo hacerlo). Sin embargo, nunca podremos entender el conocimiento declarativo y conocimiento procedimental como dos tipos diferentes de conocimiento, ya que constantemente interactúan e influyen mutuamente.
Hasta el punto de que muchos entrenadores de porteros, han dominado el conocimiento de tal manera que ambos se funden y no se puede distinguir dónde empieza uno y dónde termina otro. El conocimiento debe ser la combinación de ambos, ya que actúa como un catalizador tanto en las relaciones entre los procesos y la calidad de las medidas adoptadas.
A raíz de esta comprensión, nos damos cuenta de por qué ser portero y  entrenador de porteros es algo diferente, ya que todo entrenador de porteros, debe ser competente y formarse para dominar el conocimiento. Un entrenador de porteros, no necesariamente tiene que haber sido portero, pero si es cierto que esa experiencia le da un tipo de conocimiento personal y le permite ser un privilegiado en saber y sentir lo que se necesita para alcanzar un objetivo planteado.
Además, es esencial que un entrenador de porteros que haya sido portero, intervenga durante los entrenamientos y los partidos en asuntos que a menudo piense, reflexiona y tiene en su mente. Es como si viviera dentro de la cabeza del jugador, porque ya ha pasado por esos momentos.
Pero además, debe poseer un conocimiento teórico específico de los conceptos y hechos relacionados con la formación, para dar mayor credibilidad a sus porteros. Por tanto, podemos decir que el conocimiento declarativo se puede lograr con una buena formación teórica, y que el dominio del conocimiento procedimental, se gana sólo en la acción de la práctica y la experiencia como portero.
Por otro lado, es muy importante tener en cuenta que todo lo que el entrenador de porteros ha experimentado como portero anteriormente, le ha ayudado a sacar sus conclusiones personales, pero no podemos olvidar que el portero tiene su naturaleza interna, es decir, tiene ciertas características que deben ser respaldadas por el sistema de juego y el estilo de juego, lo que interferirá  en el desarrollo de sus ideas.
Así, podemos decir que la relación entre lo que creemos y lo que experimentamos como porteros, puede repercutir en nuestra convicción acerca de la forma de entrenar y entender el juego. Para ello, debemos estar abiertos y estar dispuestos siempre a aprender de todos los entrenadores para pensar y reflexionar sobre el entrenamiento y el juego.
Como conclusión, podríamos decir que no todo lo que nos dicen, probablemente será identificado con nuestra forma de pensar sobre el juego, pero no ha de ser una condición esencial para que pensemos solo en nuestras ideas y que salgan fortalecidas y profundizadas. Por lo tanto, desde el momento en que sabemos lo que queremos desarrollar en el trabajo con los porteros e implicamos todo el conocimiento que tenemos dentro de él, podremos realizar un buen trabajo sin que nuestras ideas puedan ser manipuladas.
Lo más importante, es adaptarse a un tipo de aprendizaje y aplicar nuestras ideas propias, porque si las copiamos, vamos por el camino equivocado. ¿La frase del día de hoy? “La sabiduría práctica, se aprende en la escuela de la experiencia. La teoría es cuando todo se sabe y nada funciona; la práctica, cuando todo funciona y nadie sabe por qué”.
David García Luque

Comments are closed.