Tras dar comienzo a los entrenamientos a finales del mes junio entrenando durante una semana en nuestras instalaciones de Chloorkop, realizar una semana de stage en Polokwane, volver a Johannesburgo y dar continuación a los entrenamientos con 3 o 4 sesiones más en nuestras instalaciones de Chloorkop, el viernes 11 de julio nos desplazamos hasta Zimbabwe para disputar nada menos que 3 partidos amistosos en apenas 6 días. 
Un calentamiento y un trabajo orientado a tenerlos en movimiento y poco más, con el único objetivo de no perder el estado de forma en el que nos encontrábamos tras casi cerca de cuatro semanas de entrenamiento. Un entrenamiento que estuvo condicionado, entre otras cosas, por el estado del terreno de jugo. ¡Se pasaron con la manguera!
Tal y como he comentado en anteriores ocasiones, durante estos nuestros stage por África, viajamos sin material, no sabemos los campos de entrenamiento que nos vamos a encontrar por lo que tengo que cambiar el “chip” y colocarme en “Modo Supervivencia”. No pienso en nada más que salvar el día, que no se lesionen y que no cojan peso. 
La verdad es que durante esta nuestra tercera sesión tampoco tuvimos muchas suerte, y a pesar de que salvamos el día el estado del terreno de juego no dio para más. Incluso no nos permitieron entrenar en las porterías. 
El vídeo recoge nuestra salida del hotel de concentración y llegada al estadio, un breve resumen del trabajo que realizamos, junto con varios clips de unos operarios intentando solucionar los problemas con el agua. ¡Africa! Una de las aventuras más apasionantes de mi vida, tanto en el aspecto deportivo como en el plano personal. ¿La frase del día de hoy? “Todo el mundo quiere felicidad sin dolor, pero no se puede tener un arco iris sin un poco de lluvia”.

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